Es innegable que MotoGP en los últimos años ha dado pasos de gigante en términos de seguridad, pero este es un tema en el que siempre es posible progresar. Hay circuitos que todavía tienen puntos críticos. Le Mans es uno de ellos, la primera chicane, tan 'de la vieja escuela', es uno de los puntos peligrosos en caso de caída, porque el piloto corre el riesgo de quedarse en la pista y ser atropellado por otros. El pasado fin de semana Aldeguer y Di Giannantonio cayeron precisamente en ese punto y mostraron sus limitaciones en cuanto a seguridad.
Bastianini: "En cuanto a la seguridad estamos estancados. Se necesita un representante de los pilotos"
"La chicane del Balaton Park no es para MotoGP, pero no será cambiada. Se realizan intervenciones solo cuando sucede algo, hay un poco de nerviosismo"