Tras hacer una parada en Misano para ver de cerca la última carrera de la ronda inaugural del CIV Superbike, Niccolò Canepa se desplazó a Balaton Park para la cuarta prueba del Campeonato del Mundo de la categoría, llevándose consigo varias ideas sobre las que reflexionar de cara al futuro. En una charla con nuestro corresponsal Riccardo Guglielmetti, el director deportivo de Road Racing de Yamaha Motor Europe no ocultó que le había impresionado mucho el camino recorrido por el Campeonato Italiano.
"Mi presencia en el CIV no estaba prevista, ya que me encargo de Superbike y de Endurance, pero cuando vi la parrilla llena el sábado y la victoria de Delbianco, me subí al coche y me fui a Misano. Estoy muy contento de que el cambio de reglamento haya dado lugar a una parrilla llena, con casi 40 motos en la salida. Es maravilloso de ver, porque significa que al rebajar el nivel técnico y hacer el campeonato más accesible para todos, se consigue un campeonato muy interesante", observó. "También desde el punto de vista del equilibrio, a pesar de ser la primera carrera, he visto a cuatro fabricantes luchando ahí delante. Muchos fabricantes que pueden hacerlo bien y muchas motos en la parrilla es lo que nos vendría bien a nosotros también, y he decidido ir al CIV precisamente porque me ha parecido interesante de seguir y también bastante revelador de cara al futuro de este campeonato, ya que se corre con motos nacidas para la producción y destinadas a la venta al público".
Una primera ronda triunfal para Yamaha, que ha logrado un doblete con Alessandro Delbianco.
"Estoy muy contento. Conozco muy bien su valía, ya que es nuestro piloto de pruebas y ha hecho algo excepcional. Él, Yamaha y el equipo han estado fantásticos, han montado un paquete que funciona realmente bien y me alegra ver cómo la R1 sigue siendo competitiva en muchos campeonatos: somos primeros en Motoamerica; en el BSB, que empieza este fin de semana, somos los campeones en título; hemos ganado las 24 Horas de Le Mans con YART y dos carreras en el CIV. Son señales positivas, que en Yamaha necesitamos", comentó el ex piloto de Liguria, que no quiso entrar demasiado en el fondo de las polémicas suscitadas por Michele Pirro.
"Siento un profundo respeto por Pirro y por lo que ha hecho en su carrera, y sé que para un piloto puede ser difícil expresarse de la mejor manera justo después de una carrera, cuando la adrenalina te corre a toda velocidad por las venas. Entiendo su punto de vista, pero también creo que en ambas carreras estaba ahí delante la Ducati de Rinaldi, lo que me hace pensar que la moto es competitiva", observó. "No sé por qué Michele no ha conseguido aprovechar al 100 % su paquete este fin de semana, pero creo que si Rinaldi hubiera terminado las carreras, quizá él y Delbianco habrían acabado con una victoria cada uno. Como cabe esperar de un campeonato reñido y equilibrado. En cuanto al hecho de que la moto de Delbianco no sea de serie, creo que ninguna de las motos que corren allí lo es. Tal y como establece el reglamento del campeonato, que se llama precisamente Superbike".
¿Por qué la Yamaha es tan fuerte en el CIV y en el Mundial está pasando por un momento tan complicado?
"Hay un conjunto de factores y, si nos fijamos en Assen, estamos pasando por un momento complicado, al igual que otros cuatro fabricantes. Aunque hayamos quedado séptimos, de hecho, no puedo quejarme porque nuestra carrera fue mejor que la de otros fabricantes participantes. Está claro, sin embargo, que en otras carreras nos ha costado más", respondió Canepa. "Tengo curiosidad por ver qué conseguiremos hacer aquí en Balaton. Nos alegraría poder confirmar el rendimiento de Assen, seguir creciendo y dejar atrás a algunas motos privadas más. Lo que he visto es que algunos reglamentos adoptados en los campeonatos nacionales están más equilibrados que los del Mundial. No pretendo que esto sea una crítica, pero puede ser un punto de reflexión sobre la dirección a seguir en el futuro: quizá el objetivo no debería ser tener más caballos o más velocidad máxima, sino parrillas completas y carreras reñidas".
Otro aspecto a tener en cuenta es el relacionado con la reducción del rendimiento.
"Debemos preguntarnos cómo es posible que en Assen, en la última carrera que disputamos, el tiempo total de carrera haya mejorado en 30 segundos respecto a hace dos años y en más de 20 respecto al año pasado, a pesar de que el caudal de combustible ha disminuido año tras año y de que los neumáticos de este año eran más duros que en 2025. Dado que el objetivo es reducir el rendimiento, hay que intervenir efectivamente para conseguirlo, porque a día de hoy no lo estamos haciendo de la manera correcta ", afirmó Niccolò.
"Es cierto que hemos sido un poco más rápidos que en la edición anterior, pero el rendimiento que en 2025 nos valió la victoria este año nos ha dado el séptimo puesto. Hay que encontrar un equilibrio para que el avance de un año a otro no sea tan grande, sino que se mantenga igual, si no queremos ralentizarlo".
Cuando se le preguntó qué aportaría del CIV al Mundial si le tocara a él reescribir el reglamento, el responsable de Yamaha respondió: "Es difícil de decir, porque hay muchos fabricantes con intereses en juego y, para tener un campeonato sano, hay que encontrar un compromiso que satisfaga a todos. Sin embargo, hay cosas que sin duda se pueden mejorar. Como, por ejemplo, dar la posibilidad a más fabricantes de entrar en el campeonato, abriéndolo a motos con capacidades de motor diferentes, como la Aprilia o la Ducati V4 S. Creo que ir un poco en la dirección de la Supersport podría ser la solución adecuada para hacer este campeonato un poco más accesible, reducir un poco los costes y tener una parrilla más completa en la que todos sean competitivos. Creo que es lo que deberíamos intentar conseguir también en Superbike y que es también el objetivo de Dorna, porque a nadie le gusta ver a un fabricante que domina".
Lejos quedan los tiempos en los que Yamaha, Ducati y Kawasaki se disputaban las victorias y el título con Toprak, Bautista y Rea.
"En mi opinión, ahora es importante recuperar el equilibrio que había en aquella época y la única forma de hacerlo es intervenir a nivel normativo. La centralita única podría ser la solución, o bien se necesitaría un Balance of Performance como el de Supersport, que permite que motos con filosofías diferentes y distintas capacidades de motor compartan la parrilla, sean competitivas y luchen por la victoria. Siempre premiando al mejor, porque en el deporte siempre debe ganar el mejor paquete Esto es algo a lo que hay que prestar atención y que ocurre en Supersport, donde el año pasado ganamos con Manzi porque creo que teníamos al mejor piloto, al mejor equipo y a la mejor moto. Esto es lo que debería ocurrir también en Superbike, reduciendo un poco la brecha y dando también a los demás fabricantes la posibilidad de ser competitivos. También porque el Mundial de SBK es el único campeonato en el que la electrónica es libre y esto, obviamente, influye en los costes, lo que conlleva, en consecuencia, un aumento".