Era el año 2013 cuando Toprak Razgatlıoğlu corrió por primera vez en Austin; pilotaba una KTM RC 250 R y el campeonato era la Red Bull Rookies Cup. En aquella ocasión, «El Turco» consiguió dos terceros puestos y compartió el podio en la carrera 2 con Karel Hanika (campeón de ese año) y el italiano Manuel Pagliani. Pero Toprak también corrió en Cota el año pasado; la ocasión fue un evento de BMW y la moto, obviamente, fue la mil de Baviera, la M1000RR.
Mañana, en cambio, Toprak saldrá a la pista al mando de la Yamaha M1 y ya lo tenemos claro: puedes conocer un circuito de memoria, pero si luego lo recorres con una MotoGP, ese mismo circuito se convierte en uno nuevo y tienes que empezar de cero. Más potencia, más aerodinámica, más electrónica, más de todo. Y luego los neumáticos. Sí, los neumáticos, «en MotoGP todo gira en torno a ellos», a los Michelin, que suponen el verdadero quebradero de cabeza de Razgatlioglu en esta primera fase de adaptación a la categoría reina. El delantero menos, el trasero, en cambio, sigue siendo una especie de enigma que a Toprak le está costando mucho descifrar. Ya lo había dicho tras la carrera de Brasil y lo ha repetido hoy, en vísperas del GP de las Américas.
"La primera vez que corrí en Austin fue en 2013 con la Rookies Cup. Luego, el año pasado, disputamos el evento BMW y logré dar unas quince, quizá veinte vueltas con la M1000RR. Así que sí, conozco el circuito".
¿Te gusta el trazado?
"Sí, me gusta. Pero ya veremos cómo va con la MotoGP. Es un circuito realmente peculiar, diferente a los demás, con muchos altibajos. Sobre todo el primer sector es realmente muy difícil. En las primeras cinco vueltas no hay demasiados problemas, pero después se vuelve físicamente muy exigente para los pilotos. En cualquier caso, con la Yamaha intentaremos darlo todo para conseguir el mejor resultado posible".
El hecho de que haya muchos baches podría requerir una configuración un poco más blanda. ¿Crees que esto te puede ayudar?
"No es fácil hablar antes de subirme a la moto, porque para mí es la primera vez con una MotoGP en este circuito. Eso es lo que dicen, pero ya veremos. Cuando el año pasado corrí aquí con la BMW, sinceramente no noté tantos baches. Pero las MotoGP y las motos de derivación son completamente diferentes. Por ahora no sabría decirlo".
De Tailandia a Brasil, ¿sientes que has dado un paso adelante?
"El feeling con la moto está mejorando, pero la sensación con los neumáticos sigue siendo muy extraña. Con el delantero me estoy adaptando cada vez más, también porque casi todos usan más o menos las mismas soluciones delante, tanto en carrera como en las distintas sesiones. El trasero, en cambio, es realmente particular, porque hay un margen muy pequeño en el que puedes aprovechar realmente su potencial. Llevan años todos los demás corriendo con estos neumáticos, mientras que yo sigo intentando entender bien este margen de uso. En Brasil mi principal problema fue el agarre en la trasera. En la delantera el problema es más o menos el mismo para todos: en frenada la delantera siempre se mueve, pero en aceleración noto la mayor diferencia con respecto a los demás. Todavía no consigo encontrar suficiente agarre y tampoco es fácil gestionar el neumático. Este fue mi mayor problema en Brasil"
En Goiânia, el viernes te fue muy bien. Terminaste tercero en la preclasificación.
"Sí, pero eran condiciones mixtas, entre mojado y seco —precisa enseguida —. En esas situaciones, con los slicks, siempre he sido fuerte, tanto en Superbike como aquí. Parecía que podía ser competitivo también en MotoGP, pero no estábamos en seco. Ya lo había dicho el viernes: no había motivo para alegrarse demasiado, porque en esas condiciones no todos los pilotos llegan realmente al límite. Había que esperar al sábado, con la pista completamente seca o completamente mojada, para saber realmente dónde estaríamos. Y, de hecho, el sábado tuve sensaciones muy diferentes: cuando encontramos más agarre en la pista, la moto dejó de girar y el comportamiento general cambió mucho. De hecho , el sábado, cuando todo salió mal, mi motivación bajó muchísimo, porque después del viernes esperaba un fin de semana mucho mejor. El sábado, después de la carrera, estaba realmente desanimado".
¿En qué medida influye el hecho de que aún estés en fase de aprendizaje?
"Sé que tengo un camino por recorrer. Todavía estoy intentando conocer los neumáticos. En cuanto a la moto, ya va mejor: ahora entiendo mucho mejor esta MotoGP y también estoy intentando cambiar mi estilo de pilotaje. Pero, sinceramente, estoy un poco harto de hablar de la moto. La cuestión ya no es tanto la moto: el verdadero problema es adaptarme a los neumáticos, no al vehículo. A veces incluso pienso que este año estoy aprendiendo muchísimas cosas, desde los neumáticos hasta los rebajadores, pero el año que viene volverá a cambiar todo. Es duro… Para mí no es fácil, porque después de tantos años en Superbike, donde nos iba muy bien, aquí todo es más complicado".
En Brasil dijiste que al salir de las curvas veías cómo Quartararo se alejaba. ¿Has podido explicarte, analizando los datos, a qué se debe toda esta diferencia?
"No lo sé. Quizás él sabe aprovechar mejor el neumático. Puede que yo aún no esté sacándole todo el potencial, mientras que él pilota mucho mejor con este neumático. O quizá tenga una configuración diferente. Solo sé que su agarre trasero parece un poco mejor que el mío, pero no sé exactamente a qué se debe. Al final, aquí todo depende de los neumáticos. De todos modos, la diferencia solo se notaba en algunas curvas, donde él tenía una pequeña ventaja. En las demás estábamos a la par".
De hecho, tu rendimiento ya parece prácticamente a la altura del de los demás pilotos de Yamaha.
"Siempre mi fijo en los pilotos de Yamaha y simplemente intento estar con ellos. Pero incluso eso es difícil. Realmente estoy dando más del cien por cien", concluyó .