Durante la noche cayeron fuertes tormentas sobre Assen, lo que hizo que Cal Crutchlow albergara la esperanza de poder disputar un Gran Premio «flag to flag» y jugárselo todo con una estrategia fuera de lo común. De hecho, el británico había declarado sin rodeos: «Me encantaría una carrera de bandera a bandera. Si empezara a llover, me quedaría con los neumáticos lisos. O, si ocurriera lo contrario, montaría los lisos tres vueltas antes que todos los demás».
Sin embargo, en estos momentos, el panorama ha cambiado por completo. El cielo sobre Assen se ha despejado, la temperatura no deja de subir y las últimas previsiones no indican precipitaciones durante la carrera. Tras los chubascos nocturnos, la pista debería permanecer seca durante todo el GP, lo que hace muy improbable una carrera «flag to flag» y le quita a Crutchlow la posibilidad de intentar la apuesta estratégica que había anunciado.