El mercado sigue moviéndose, incluso en Barcelona. Los últimos rumores en el paddock tienen que ver con Joan Mir. Su ruptura con Honda debería ser algo ya esperado, según informa the-race.com, y el mallorquín querría relanzar su carrera a lomos de una Ducati.
Para subirse a una Rossa, sin embargo, solo hay una posibilidad: la del equipo Gresini. El equipo dirigido por Nadia Padovani, el próximo año renunciará a Fermín Aldeguer (que pasará al equipo VR46), y debería presentar el debut en MotoGP de Daniel Holgado. Por lo tanto, queda un asiento libre.
Enea Bastianini había echado el ojo a ese puesto, pero lo mismo ha hecho Mir. Para ocuparlo, sin embargo, Joan debería conformarse con un salario no muy alto, seguramente muy lejano del que percibe hoy en HRC. Gresini es de hecho un equipo privado y, aunque muy sólido, no tiene el presupuesto de uno oficial.
Además, hay otro problema. Porque si la operación se lleva a cabo, Ducati se encontraría con 5 pilotos españoles para 6 motos. Marc Márquez y Pedro Acosta estarán en el equipo oficial, luego estarán los ya mencionados Holgado y Aldeguer en Gresini y VR46. Esto podría ser una contraindicación para la llegada de Mir en azul.
Bastianini, mientras tanto, sigue mirando a su alrededor y espera que se abra una oportunidad en el equipo Trackhouse. En ese caso, Aprilia, a diferencia de Ducati, tendría una formación casi toda italiana con Bezzecchi y Bagnaia en el primer equipo y Enea en el satélite.