Ogura se esconde detrás de su Aprilia cuando intentan rociarle con champán. Tose en el podio envuelto en una nube de humo coreográfica que no parece gustarle demasiado. Fuera de la pista no es precisamente un bufón, pero cuando pilota… bueno, cuando pilota, todos habéis visto lo que hace.
LO MEJOR – Ai Ogura ha pasado a la historia sin darse cuenta. Las entrevistas al japonés le habrían encantado a Samuel Beckett, pero cuando se sube a la moto es otra historia. Ahí ya no hay nada de qué reírse, sobre todo si compites contra él. Enhorabuena también a Raúl Fernández, que se ha ganado en la pista la renovación por dos años que quería.
LO MALO – A veces es la moto la que se para, otras veces es el piloto. Los últimos meses de convivencia entre KTM y Acosta corren el riesgo de hacerse terriblemente largos. Pedro se someterá a una operación de túnel carpiano en estos días, con la esperanza de que alguien se decida a intervenir también en la RC16.
EL MALO – Para celebrar su Gran Premio número 200, Maverick Viñales ha decidido mandar a la mierda a la KTM. Son decisiones, pero su jefe, Günther Steiner, no se lo ha tomado demasiado bien. Y lo entendemos. El Top Gun siempre ha tenido relaciones turbulentas con sus jefes, y le ha reservado un trato igual de duro al que podría ser el último.
LA DECEPCIÓN – No hay dos sin tres: Bagnaia ha hecho honor a la sabiduría popular al tener, una vez más (la tercera, precisamente), un problema por el que le «costaba desacelerar la moto y detenerla». Una forma de referirse a los "frenos" sin decir "frenos". Una lástima, porque la carrera no iba mal. Hasta ese momento.
LA CONFIRMACIÓN – Di Giannantonio es el único piloto que admite con franqueza que piensa en el título y, en la pista, demuestra que puede permitírselo. No es perfecto, pero se aferra a cada punto como un mastín, nunca se desanima y además hace que el público se divierta. ¡Viva la sinceridad!
EL ERROR – Bien está lo que bien acaba. Que Marco Bezzecchi se haya recuperado de esa caída con solo unos moratones ya es una victoria. Sin embargo, en los dos últimos Grandes Premios ha regalado demasiados puntos a sus rivales.El caluroso verano de MotoGP no es el momento adecuado para hacerse pasar por Papá Noel.
EL ADELANTAMIENTO – Assen nunca defrauda en este sentido y, por una vez, tenemos donde elegir. Destacamos el de David Alonso sobre Manu González, porque fue en la última chicane, por el exterior, y le valió la victoria. Chapeau.
