Jorge Martín regresa al Montmeló, allí donde hace dos años se puso el casco dorado del campeón del mundo. Desde entonces, el español, desde la cima más alta, ha emprendido un arduo descenso al abismo del que salió fortalecido y renovado, un recorrido que culminó con su victoria el pasado fin de semana en Le Mans. Es un Jorge Martín diferente el de hoy respecto al pasado. No en talento, sino en conciencia, "he madurado, todos lo hacemos" comenta el número 89 a los periodistas, como si la larga lesión fuera ya un mal recuerdo lejano del pasado.
El presente ha vuelto a sonreírle, como su Aprilia en la que parece haber encontrado esa sintonía que le faltaba. Ya se sienten los paralelismos con 2024, mientras en el horizonte se perfila el próximo desafío, que Martín jugará en casa: una vez más contra la misma moto, ya no la Ducati de Bagnaia sino la Aprilia de Bezzecchi. Un duelo en vestimenta total black que por el momento ve a los dos pilotos con solo un punto de diferencia en la clasificación, una nimiedad que sin embargo corre el riesgo de romper el equilibrio de un equipo con una rivalidad interna inevitable. El español tranquiliza: "sin estrategias en Aprilia, con Bezzecchi no somos enemigos, nos respetamos", pero siempre hay un campeonato de por medio con una Ducati rezagada, un Márquez ausente y una reivindicación que para el español tendría un valor incalculable.
"Le Mans fue increíble. Hacer primero, segundo y tercero fue irreal, estoy muy contento por Aprilia. Veamos este fin de semana, la confianza sigue mejorando, conozco cada vez mejor la moto. En los test de Jerez he dado pasos adelante con algunas componentes. Este trazado podría ser más complicado pero el circuito me gusta. Álex ganó aquí el año pasado y la KTM puede hacerlo bien. También tenemos que aprender a sufrir después de todo, así que veamos si podemos obtener un buen resultado".
En Le Mans celebraste bailando como Michael Jackson, ¿podría convertirse en tu marca como el carenado roto?
"No lo creo, en este momento Michael está en todas partes, pero definitivamente necesitaría zapatos más adecuados!", bromea el español.
Es la primera vez que pones un pie en Barcelona desde que ganaste el título. ¿Cuánto te sientes diferente como piloto?
"Creo que cuando ganas o cuando pierdes es un poco lo mismo. Lloras en ambas situaciones, y luego trabajas para mejorar. Tengo bonitos recuerdos aquí pero también algunos malos, aquí me fracturé un pie. Es un trazado complicado, en el que tener una buena configuración que brinde buen agarre ayuda mucho. Pienso que la mayor diferencia es que ahora disfruto el momento. Antes de la lesión era diferente, en nuestra vida todo pasa muy rápido. Es en los momentos difíciles que te das cuenta de cuánto la salud y estar bien, pilotar bien es importante. Ahora estoy bien y tengo excelentes sensaciones, y estoy agradecido por ello".
En el pasado este era un trazado Aprilia, el primer 1-2 fue el de Aleix y Viñales. ¿Qué ha cambiado?
"La moto ha cambiado mucho el año pasado, hemos buscado cosas que Aprilia no tenía y las hemos obtenido, pero al hacerlo hemos perdido otras cosas. Aprilia aprovecha muy bien el delantero, cuando la probé aquí era increíble lo que te permitía. No teníamos mucha tracción y estabilidad pero al final las hemos logrado, pagando las consecuencias. Conocemos los equilibrios de esta moto y podemos hacerlo bien".
¿Cómo ha cambiado tu estilo de pilotaje después de la lesión?
"Sin duda el aspecto mental ha cambiado mucho en la forma en que afronto el fin de semana. He trabajado mucho y he madurado, todos lo hacemos. A nivel profesional, personal y espiritual he tratado de dar un paso adelante, y es lo que soy hoy. En la frenada tenía dificultades el año pasado pero como sensaciones son muy similares respecto al pasado. Siento que piloto de la misma manera aunque con la Aprilia las trayectorias son diferentes. Me he adaptado y ahora debemos seguir mejorando".
Ducati y Aprilia son las motos más competitivas, ¿has notado algo que te gustaría tener en tu moto?
"No sé cuánto ha sido desarrollada la Ducati en estos años. Sé lo que estoy pilotando, la Aprilia es una moto fantástica. La Ducati ganó en Jerez y Marc hizo la pole en Le Mans. Ambas motos son realmente competitivas".
¿Crees que en Aprilia habrá estrategias para la lucha entre tú y Bezzecchi?
"No he oído nada de eso en Aprilia. Marco y yo tenemos una gran relación, está claro que no somos amigos pero tampoco enemigos. Somos compañeros e intentaremos ayudarnos a ganar contra las otras marcas. Creo que nos respetamos mucho. Podría cambiar la forma en la que trabajan los dos equipos juntos, y esto podría hacernos perder más de lo que ganamos por un puesto, así que no tiene sentido no respetarnos".
Marc ahora tiene 70 puntos de desventaja en la clasificación. ¿Pesará su ausencia en los equilibrios del campeonato?
"Si hay alguien que ha demostrado que se puede pasar de lo más bajo a lo más alto ese es Marc. No podemos dejar de tenerlo en cuenta, espero que vuelva pronto".
Las dificultades de Marc hacen reflexionar sobre la capacidad de un piloto para soportar el dolor, ¿qué opinas?
"Creo que es una cuestión de perspectiva, desde mi punto de vista resisto bien al dolor, pero el dolor es el mismo para todos. Pienso que cuando pilotamos, con toda esa adrenalina no lo sientes, pero lo sientes todo cuando no estás en la moto. Depende también de la lesión".
En el depósito tienes una ergonomía particular.
"Cuando me subí a la Aprilia me cansaba mucho, cuando volví a Qatar después de dos vueltas no podía seguir pilotando así que hemos trabajado mucho en la posición. Creo que en Jerez hicimos un gran trabajo cambiando las palancas y Aprilia hizo un excelente trabajo desarrollando las componentes. Pienso que este es el producto final y funciona realmente bien".
¿Estás listo para dar espectáculo con el hombro en el suelo en la curva 5?
"Parece que mañana hará más frío así que quizás no sea el momento de hacer locuras, pero creo que ahora poner el hombro en el suelo es fácil para mí".