Profile picture for user GPone

Antonelli vuelve a situar a Italia en lo más alto: la profecía de Valentino Rossi se hace realidad

El éxito de Kimi también pone de manifiesto el vínculo especial que le une a Valentino Rossi, entre entrenamientos conjuntos, consejos y un respeto mutuo que une a dos generaciones del automovilismo italiano

FORMULA 1: Antonelli vuelve a situar a Italia en lo más alto: la profecía de Valentino Rossi se hace realidad

Veinte años después de Sepang, Italia vuelve a ganar en la Fórmula 1. Lo ha conseguido Andrea Kimi Antonelli en Shanghái, devolviendo la bandera tricolor al escalón más alto del podio, donde no se veía desde el Gran Premio de Malasia de 2006, cuando ganó Giancarlo Fisichella con Renault.

Una victoria que sabe a nueva era para el automovilismo italiano. Y que, de alguna manera, también habla del vínculo especial entre Antonelli y Valentino Rossi, uno de los mayores campeones que ha tenido el deporte italiano.

A veces entrenan juntos, intercambian consejos y, cuando los calendarios lo permiten, se reencuentran en la pista. Ya sea en el Ranch de Tavullia, en un kartódromo o durante alguna jornada de pruebas sobre cuatro ruedas. No es raro verlos compartir la pista en Imola, entre GT3 y karts, en lo que ya se ha convertido en una costumbre.

Follow

Uno es una leyenda con nueve títulos mundiales, el otro es la nueva cara de la Fórmula 1 italiana. Y Rossi nunca ha ocultado su admiración por el talento de Boloña.

"Nuestro país es fuerte en muchos deportes, pero nos falta la Fórmula 1. Hace muchos años que no tenemos un piloto ganador, pero yo ya sé quién podrá serlo", había contado Valentino hace tiempo. Y el nombre, sin dudarlo, era precisamente el de Antonelli.

"Kimi Antonelli es quien llenará este vacío. Lo sigo desde que era pequeño en los karts", explicaba el Doctor, recordando cómo su relación nació realmente durante la pandemia, cuando los dos empezaron a retarse en el simulador.

Podcast

"Empezamos a correr juntos online y, a partir de ahí, empezamos a dar vueltas a menudo también en pista, en karts o con coches".

Una relación basada en los entrenamientos, pero también en un gran respeto mutuo. El propio Antonelli contó lo especial que fue su primer encuentro real con Rossi, cuando el nueve veces campeón del mundo lo invitó al Ranch.

"Fue algo un poco inesperado y por eso mismo fue muy bonito. Estar allí respirando ese ambiente, ver de cerca cómo conducen las motos y el clima de amistad que hay", había contado el joven piloto de Mercedes.

Para Kimi, Valentino sigue siendo, ante todo, un icono.

"Es una leyenda, para mí como para todos. Pero, conociéndolo, lo que realmente impresiona es su sencillez y su simpatía", explicó Antonelli. "Conmigo siempre ha sido súper amable y servicial. Me dijo que siguiera trabajando duro y que creyera en lo que estoy haciendo".

Cuando consiguen hacerse un hueco libre, los dos suelen volver a los karts. Hace casi un año, en el circuito de karts de Migliaro, en Ferrara, pasaron un día juntos en la pista, entre entrenamientos y algunas anécdotas contadas por el Doctor.

"Nos reímos mucho y me contó algunas anécdotas de sus años en MotoGP. Es realmente una persona estupenda", dijo Antonelli.

Su relación va más allá de una simple amistad entre pilotos. Es casi un paso simbólico entre generaciones del automovilismo italiano: Valentino Rossi, que dominó una época sobre las dos ruedas, y Andrea Kimi Antonelli, que ahora intenta escribir la suya en la Fórmula 1.

Y hoy, con la victoria en Shanghái, esa profecía de Rossi parece haber encontrado su primer capítulo.

Tras veinte años de espera, Italia ha vuelto a ganar en la Fórmula 1. Y lo mejor, quizás, aún está por llegar.

Share this article
Paolo Scalera
Patricia Aguilar Hernandez