El acceso a los circuitos, con bajos costes, es quizá la clave principal para el crecimiento de los jóvenes pilotos. En Italia, estamos bastante retrasados en este aspecto. Además, uno de los pocos circuitos accesibles prácticamente todo el año, Vallelunga, propiedad de ACI, tiene dificultades para encontrar financiación para ampliarlo, aunque también tiene planes para una pista de karts.
En España las cosas son diferentes, el Circuito de Aspar, nacido gracias a la pasión de Jorge Martínez "Aspar", se ha convertido rápidamente en un punto de referencia para la formación de pilotos, entre ellos varios protagonistas de MotoGP.
"Hemos creado un proyecto que permite a un piloto entrenar de diferentes maneras a lo largo de una semana", explica Aspar, que ha ampliado rápidamente su base de usuarios gracias a nombres como Márquez, Quartararo, Viñales, Mir o Martín, que entrenan allí con frecuencia.
Las instalaciones ofrecen múltiples tipos de pista, de tierra a llana, de motos pequeñas a motos grandes, diseñadas para evitar la monotonía y la sobrecarga mental. La pista principal, de 2,4 km, no es muy grande pero sí muy física y técnica, una característica especialmente apreciada por los pilotos.
El acceso es flexible: se puede rodar pagando una cuota diaria cuando la pista está abierta, o elegir fórmulas anuales con boxes dedicados a los pilotos que entrenan continuamente. Un modelo que ha hecho del circuito un verdadero centro de entrenamiento moderno y funcional.