El pasado miércoles, Johann Zarco acudió al doctor Bertrand Sonnery-Cottet en Lyon para evaluar las actuales condiciones de su rodilla. Tras el accidente en Barcelona, las primeras resonancias magnéticas se realizaron mientras la rodilla estaba aún fuertemente inflamada, dificultando la evaluación precisa de la magnitud total de la lesión. Con la disminución de la inflamación, exámenes adicionales proporcionaron un panorama más claro y una perspectiva más positiva en comparación con lo previsto inicialmente, y lesiones que se sospechaban al principio ya no fueron confirmadas.
El ligamento colateral medial está sanando bien y también el ligamento cruzado posterior, que inicialmente se pensaba que estaba desgarrado, muestra signos alentadores de recuperación. Sin embargo, el ligamento cruzado anterior sigue desgarrado.
En las últimas semanas, el piloto francés ha esperado la curación de una quemadura antes de someterse a una operación. Mientras tanto, ha continuado entrenando y ha realizado progresos constantes, haciendo que el enfoque no quirúrgico sea una opción viable.
Siguiendo el consejo del equipo médico, y dado que los doctores se han mostrado impresionados por los progresos de Johann Zarco, el piloto no se someterá a la intervención quirúrgica y en su lugar continuará con un programa de rehabilitación enfocado en la recuperación y el fortalecimiento. Tras una evaluación médica adicional, el objetivo es que Zarco vuelva a la pista en septiembre. Esto significa que el francés del equipo LCR no solo se perderá el Gran Premio de Alemania programado para el próximo fin de semana, sino también los de Gran Bretaña y Aragón programados para agosto, para luego volver a subirse a la moto en Misano, a mediados de septiembre.