Protagonista absoluto desde 2009 de SBK, además del más grande de la historia de la categoría con seis títulos mundiales ganados, Jonathan Rea ha decidido dar un paso atrás y reconvertirse en 2026 en piloto probador de Honda, la marca que le lanzó entre los grandes y con la que quiso reencontrarse tras anunciar su retirada de la competición.
Protagonista de un 2025 que definir tribulado es quedarse corto entre caídas, lesiones y una confianza nunca llegada con su R1, el norirlandés desveló qué le llevó a optar por dejarlo.
"Tomé la decisión rápidamente. Me sentía como un personaje de un videojuego a punto de morir. Estaba preocupado y triste por ello, pero al final me di cuenta de que el personaje seguía vivo, sólo que estaba en un juego diferente", sus palabras recogidas por Crashnet.
A pesar de algunas apariciones puntuales en MotoGP en 2012 con la Casa del Ala Dorada, el piloto de 38 años ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en las derivadas de fábrica. "Sólo puedo dar las gracias a Superbike. Me ha dado mucho en mi carrera, pero también me ha quitado mucho. Ha habido muchos momentos difíciles. He perdido amigos y compañeros y he estado a menudo en salas de urgencias y hospitales. Todo esto me ha facilitado la toma de decisiones. Ahora estoy deseando afrontar la vida con un ritmo más pausado y pasar tiempo con mi familia", concluyó.
A pesar de estas intenciones, el ex piloto de Kawasaki volverá pronto a las pistas. Salvo imprevistos, la primera cita debería ser el test SBK de Jerez, los días 21 y 22 de enero. Después deberíamos verle de nuevo sobre la moto en las rondas de Portimão y Donington.