Catapultado de Moto2 a SBK, durante los dos días de entrenamientos en el circuito de Jerez de La Frontera Jake Dixon se encontró con dos sensaciones: la euforia propia del cambio, pero también un cierto desconcierto ligado al salto en el vacío dado. Duodécimo al final del test general, el piloto de Honda sólo tenía palabras positivas que decir sobre la experiencia.
"Ha ido muy bien. Ha sido agradable volver a pilotar una moto grande y potente, además he podido aprender mucho. Es una pena el par de caídas que he tenido mientras intentaba entender las cosas, pero así funciona a veces. Desde el punto de vista del equipo, no ouedo estar más contento, porque nunca he pilotado para un equipo tan profesional y con tanto personal a mi alrededor".
Como has dicho, en los dos días de entrenamientos ha habido algunas caídas. ¿Cuál ha sido la causa?
"Ayer me pasé en la frenada, mientras que hoy no me sentía seguro con el tren delantero y cometí un error en la curva 2, pero nada importante. El último, en cambio, ha ocurrido al salir de la curva 4, cuando me he pasado un poco de frenada, me he ido largo y no he podido cerrar el acelerador a tiempo, así que he acabado en la grava y no he podido frenar lo suficiente para evitar las barreras. No es la situación ideal, pero así es cuando aprendes. Aun así, han sido dos días estupendos, con muchas vueltas y muchas tandas largas. También he podido trabajar con el neumático duro, mientras que no he podido concentrarme en el neumático de calificación debido a las caídas".
¿Cómo es pasar de Moto2 a SBK?
"Hay una diferencia abismal, sobre todo la electrónica, teniendo en cuenta que en este sentido Moto2 tiene un paquete bastante básico. En cuanto a mí, he tenido que adaptarme mucho. Si en ritmo no voy tan mal, a una vuelta todavía tengo mucho que aprender. Estoy deseando progresar en este camino para convertirme en un verdadero piloto de SBK".
Jonathan Rea será el piloto probador oficial de Honda. ¿Qué opinas al respecto?
"Ha ganado muchos títulos y sabe cómo ser rápido. Ha corrido para la Casa del Ala Dorada, pero también para Kawasaki y Yamaha, así que aportará mucha experiencia y, en mi opinión, ayudará aún más al equipo a seguir en la dirección correcta"
Cuando se llega a cierta edad se puede decir que se ha perdido el tren de MotoGP. ¿Cuándo te diste cuenta de que tenías que cambiar de paddock?
"Probablemente a principios de 2025. Aunque el inicio de año estaba siendo bueno, era consciente de que tenía pocas posibilidades. Pero en cuanto entré en MotoGP supe que, teniendo en cuenta mi edad, sería demasiado tarde. No está bien no haber tenido la oportunidad, pero la vida va así. Aquí llegó y la aproveché inmediatamente. Llamé a su puerta tanto como ellos llamaron a la mía. Quería formar parte de la familia Honda y aquí estoy. Creo sinceramente que juntos haremos grandes cosas"
Xavi Vierge y Sam Lowes han corrido en SBK y afirman que hay cosas similares entre las derivadas de serie y Moto2. ¿Estás de acuerdo?
"No, son completamente diferentes. Quizá estaban borrachos cuando dijeron eso. En mi opinión son realmente distintas, empezando por el paquete electrónico. Si en Moto2 es muy sencillo, aquí tienes que pensar en cada curva, entre el freno motor, la potencia y el control de tracción. En la clase media no hay TC, tenemos freno motor mecánico y control de par, así que todo está limitado. Después del primer día, tenía la cabeza como un bombo porque hay que pensar en muchas cosas, no sólo en el chasis, sino en cómo gestionar el neumático trasero, la electrónica y todo lo demás. Así que para mí estamos hablando de dos mundos diferentes. Quizá haya más similitudes con MotoGP. Lo mismo ocurre con el BSB. Allí tampoco hay nada de eso y todo está en tus manos. Aquí hay mucha ayuda, pero también es importante tener un equipo que te ayude a extraer el máximo potencial"
¿Has estado ya en la fábrica de Japón?
"Sí, antes del GP de Motegi. Es una locura lo que están haciendo para crecer y no lo digo sólo pensando en las carreras, sino en general. Es una empresa con mucho talento".