Partiendo desde la quinta plaza, Danilo Petrucci recuperó una en la Carrera 1, cruzando la primera línea de meta del fin de semana en Aragón en cuarta posición. Un resultado, éste, que si por un lado le satisfizo, por otro le dejó un sabor amargo en la boca.
"Ayer detrás de Razgatlioglu rodaba en 1'49" bajo y en cambio hoy estaba en 1'49"3 o 49"5. Son sólo un par de décimas, pero es difícil ver dónde mejorar la moto y ése es el principal problema de cara a mañana. Estaba ahí, pero sin un arma para ir más rápido", reveló.
Por esta razón, el piloto del equipo Barni nunca se sintió en el juego. "Fui un mirón toda la carrera. Decía 'ahora me meto', pero cuando llegaba el momento se iban. No me invitaron a la fiesta, me quedé en la cola y cuando llegó la hora cerraron las puertas. Ellos iban un poco a tirones, mientras que yo iba con paso firme. Me habría gustado terminar por delante de Sam Lowes, pero últimamente está rodando muy fuerte; también me habría gustado subir al podio y ser el primero entre los independientes, pero no fue posible. Ni siquiera podía ver dónde mejorar, ya que en algunas zonas me acercaba y en otras me alejaba", analizó su actuación.
"El problema es que, aunque era fuerte en frenada, mi moto no giraba muy bien. Además, yo tenía el SC1, mientras que los demás tenían el SC2, así que al final, con el neumático acabado, en las tres últimas vueltas, ya no podía seguirles el ritmo. Por desgracia, con el compuesto más duro no tengo ritmo. Quizá mañana lo elija, pero será complicado porque hemos estado cerca, pero no tanto", reveló.
A pesar de esta situación, su objetivo es claro. "Me gustaría acabar tercero en el Mundial, pero en las dos últimas citas, por una razón u otra me ha faltado velocidad para subir al podio y coger aire. Bautista siempre es fuerte aquí, pero ahora le está costando. Conseguimos sacar lo mejor de él, pero desde Magny Cours, con el flujo de combustible reducido, estamos sufriendo más en las rectas que las dos motos de fábrica. Pero no es una excusa. Nunca he sido rápido en las rectas, así que no puedo esperar tener una moto más competitiva que Álvaro. Él es más pequeño de estatura, así que es normal que vaya rápido', admitió.
Inevitablemente, comentó el regreso de Bagnaia a la victoria en la carrera sprint de MotoGP en Japón. "Me alegro mucho por él, porque en su posición, con Márquez al lado, es difícil volver. Por un lado lo entiendo. Aunque no haya ganado dos Mundiales, había pasado de estar siempre en el podio en 2019, a estar constantemente detrás en 2020 por el cambio de carcasa de neumáticos en el que se penalizó a los pilotos más pesados, entre ellos Valentino Rossi. Espero que para Pecco sea un verdadero reinicio y que ya mañana podamos verle luchando con el dominador Marc."
Por último, lanzando una mirada al futuro y a lo que le espera dentro de unos meses sobre la BMW, confesó: "Siento la presión de heredar la moto que gana todos los domingos. En Magny Cours ganó por 10", yo sólo necesitaría uno. Bromas aparte, no dejo de pensar en cómo será cuando me suba a la M1000R y haga la primera frenada para ver cómo se comporta. Ayer di unas vueltas atrás, pero no es lo mismo. Estoy confiado por un lado y tenso por el otro".