Al parecer, Nicolò Bulega se ha encontrado con el enemigo en casa. Estamos hablando de Iker Lecuona, quien en este inicio de temporada se ha revelado como una especie de motor diésel montado en la Ducati. Después de tomar las medidas de la Panigale V4 en Australia, entre Portimão y Assen, el español ha dejado claro ser el rival directo de Nicolò en la carrera por el título, terminando siempre tras él.
Una pista a no subestimar ahora que la Superbike desembarca en Balaton, donde el fin de semana se llevará a cabo la cuarta ronda de la temporada. Para Bulega, el trazado es el peor del calendario y, hace un año, durante la Superpole Race, entregó 12 puntos a Toprak debido a la errada elección del neumático de lluvia.
Por su parte, Lecuona vio su fin de semana terminar prematuramente debido al accidente provocado en Carrera 1 por Andrea Iannone, que lo envió a la sala de operaciones, obligándolo luego a enfrentar un largo parón por la fractura de cúbito y radio.
El pasado queda atrás, porque en estos diez meses muchas cosas han cambiado. Toprak ha cedido el testigo a Bulega, encontrándose como el dominador de este Mundial de Superbike, mientras Iker ha sabido relanzarse y ahora sueña con esa victoria tan esperada. Al fin y al cabo, la de Balaton parece ser la ocasión para jugarle una mala pasada a Nicolò, en un trazado cuyas características parecen favorecer el estilo del español frente al del emiliano.
La verdad la sabremos en pocas horas y estamos convencidos de que, en Hungría, habrá muchos otros listos para ahuyentar los fantasmas de las últimas semanas. Es el caso de BMW, con Petrucci y Oliveira obligados a remontar en Assen, así como Axel Bassani, del que no se ha sabido mucho después del podio de Phillip Island.
¿Y qué decir de Yamaha y Honda, las grandes decepciones de este inicio de temporada, con Locatelli un lejano pariente de lo que vimos hace un año...?
Hay suficiente juego en el horizonte para un fin de semana en el que Ducati obviamente partirá con todos los pronósticos a su favor. En este sentido, será interesante ver cómo en Borgo Panigale se han movido en los últimos días para resolver las críticas surgidas sobre los basculantes en Assen.
Un aspecto nada menor, que ha puesto en aprietos a varios equipos satélite, especialmente a Marc VDS y Barni.