A medida que nos acercamos a pasos agigantados al inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán - Cortina, previsto para el 6 de febrero, el viaje de la antorcha emblema de los Juegos y de la fraternidad no cesa.
En concreto, este lunes realizó el trayecto de Ancona a Rímini y entre los portadores de la antorcha que participaron en el transporte se encontraba también Paolo Simoncelli, que agradeció una oportunidad más única que rara que, sin duda, no podía esperar.
"No oculto que esto me entusiasma. Estoy muy agradecido por la invitación porque creo que es un homenaje a mi hijo Marco. Espero que nos vea y que se quede satisfecho", declaró calurosamente en la página oficial de Instagram del evento deportivo.
Hablando del valor que él mismo concede a los Juegos, el propietario del Sic58 Squadra Corse afirmó: "Doy una enorme importancia a los Juegos Olímpicos porque deberían ser un signo de paz y un lugar de encuentro para todos los pueblos. Quizá ayuden a hacer reflexionar a la gente".
"Para mí son fundamentales. Quizá menos para mi juventud, porque teníamos una pobreza exagerada, así que pensábamos más en labrarnos un futuro, pero desde el nacimiento de Marco, creo que he demostrado lo importantes que son para nuestra familia", reiteró el concepto.
Y hablando del peso de sus seres queridos en este histórico paseo, el directivo confió: 'Dedico este momento a mi hijo y a mi familia. A mi hija Martina y a mi mujer. A nosotros, pues. Pero si alguien quiere unirse a nosotros, por favor, ¡que se una!".