Lin Jarvis y Yamaha se separan definitivamente. Tras un año en el papel de asesor externo, el ejecutivo británico ha puesto fin a toda relación con el fabricante de Iwata, poniendo fin a una historia de más de treinta años.
Según informa Motorsport.com, Jarvis ya ha comunicado a varios actores clave del paddock su deseo de continuar de forma independiente, ofreciendo su experiencia en el automovilismo, y en MotoGP en particular, a nuevos proyectos. Es una despedida que marca el final de una trayectoria que comenzó a principios de los 90, cuando Jarvis se incorporó a Yamaha en el departamento de comunicación y marketing, en la época de Max Biaggi, antes de ascender a la cúpula de la dirección deportiva.
Sustituido por Paolo Pavesio como director general en vísperas de esta temporada, Jarvis ha permanecido vinculado a Yamaha como asesor senior, reduciendo su presencia en las carreras y asumiendo tareas institucionales, entre ellas representar a los fabricantes en las negociaciones con Dorna/Liberty Media para el nuevo acuerdo comercial de MotoGP a partir de 2027.
Su legado, sin embargo, sigue siendo imborrable: bajo su liderazgo Yamaha vivió una de las épocas más exitosas de su historia, empezando por el fichaje de Valentino Rossi en 2004 y los títulos mundiales conseguidos con Rossi, Jorge Lorenzo y Fabio Quartararo. En total, ocho campeonatos del mundo que marcaron una época. Ahora, la separación parece definitiva y se cierra uno de los capítulos más largos e influyentes de la historia reciente de MotoGP.