Pol Espargaró es uno de los pilotos que Marc Márquez conoce de verdad. Rival en las categorías menores, compañero en el equipo Repsol Honda y ahora observador privilegiado como probador de KTM, el español cuenta a AS sin filtros las dos caras del nueve veces campeón del mundo: "Como rival te hunde", como compañero "es extremadamente competitivo y lo lleva todo al extremo".
Ya en sus tiempos de 125 y Moto2, Espargaró recuerda a un Márquez atípico. Pequeño, muy ligero, con un talento que marcaba la diferencia sobre todo en motos donde el peso importaba más que nada. "Sabías que tarde o temprano te iba a pasar en la recta. Ya tenía un talento sin límites y lo aprovechaba al máximo. Pero fue en el garaje de Honda donde Pol descubrió realmente su naturaleza competitiva. "El primer rival siempre es tu compañero de equipo. Con Marc todo se cuida al detalle, a la milésima". Hubo momentos de tensión, pero también la conciencia de tener que colaborar en un contexto complicado, marcado por una moto difícil y un proyecto en crisis.
La Honda de aquellos años, explica Espargaró, obligaba a los pilotos a ir más allá del límite. "No tenías herramientas y tenías que exigirte el máximo todo el tiempo. Esto provocaba constantes caídas y lesiones". Por eso también, según Pol, la lesión de Márquez se vio agravada por una moto que no dejaba margen de maniobra. Honda, atada a un rígido método de trabajo, fue incapaz de adaptarse con la rapidez de los fabricantes europeos a un MotoGP cambiado por la aerodinámica, los neumáticos y la seguridad.
"Pensaba que estaba en Honda en la peor etapa de la marca, en realidad con la llegada de Mir y Marini empeoró aún más. Ha perdido la brújula y no ha sabido adaptarse a los cambios de la categoría como han hecho los fabricantes europeos".
Preguntado sobre si es peor tener a Márquez como rival o como compañero, Espargaró no tiene dudas: "Cuando tú sufres y él no, y gana como gana, te hunde". Es el punto clave de su razonamiento, el mismo que utiliza para explicar las dificultades actuales de Pecco Bagnaia. Márquez, dice, es capaz de llegar al límite antes que los demás y convivir con los problemas, convirtiéndolos en una ventaja.
"Pecco está en una situación en la que no está cómodo, no se siente a gusto con la moto y en estas circunstancias, cuando la moto empieza a tener defectos, es cuando Marc saca su verdadero potencial, su mayor potencial. Es capaz de adaptarse a los problemas de una manera que otros no pueden".
En cuanto al fichaje por Ducati, Pol lo tiene claro: Marc no tenía nada que demostrar. "No necesitaba ganar un Mundial con Ducati para demostrar que era el mejor". Los números, según él, no siempre dicen la grandeza de un piloto, y cita a Dani Pedrosa como ejemplo de excelencia sin título de MotoGP. "Dime un piloto que no quisiera tener una carrera como la de Dani. Un campeonato del mundo con una Honda de Marc vale más que muchos otros títulos".
¿Y el futuro? Para Espargaró, Márquez seguirá compitiendo contra su rival de siempre: él mismo. "Cuando ya lo tienes todo, vas a por más. No por números, sino por pasión, por ambición". Eso, concluye Pol, es lo que hace que Marc Márquez sea lo que es.