El año 2025: no sólo Márquez, sorpresas y la divina escuela española
Desde el dominio casi incontestable de Márquez en MotoGP y la pequeña pugna con sus rivales, pasando por el "democrático" mundial de Moto2 con el brasileño Moreira reescribiendo la historia, hasta el éxito de Rueda en Moto3, la escuela española sigue dominando en los campeonatos del mundo
Elaño 2025 toca a su fin y hay muchas expectativas puestas en la próxima temporada de MotoGP, la última de MotoGP tal y como la hemos conocido en los últimos años, entre descensores y aerodinámica, antes del gran cambio de reglamento que barajará las cartas (¿y el equilibrio?) en el campo. Habrá mucha carne en el asador, tanto por las nuevas incorporaciones, entre los que se despiden de la categoría reina (Oliveira y Chantra) y los que llegan (Toprak y Moreira), como por los que se quedan, con gran parte de la parrilla a punto de expirar y un inicio del mercado de pilotos que promete enorgullecer al teniente Kilgore de Apocalypse Now. Sin embargo, antes de lanzarnos a los propósitos para el año que comienza, quizá convenga repasar algunas reflexiones sobre esta temporada motociclista que dio fin hace poco más de un mes, entre sorpresas y alguna que otra decepción.
Dios me la dio, ¡ay de quien la toque!
"Cortemos la diana con ironía", con esta famosa frase pronunciada por Napoleón cuando se coronó. Decir que el dominio de Marc Márquez esta temporada ha sido una sorpresa sería un oxímoron, desde el momento en que el español se enfundó la capa roja de Ducati no hubo necesidad de leer las estrellas para predecir el futuro. La temporada del español ha sido un paseo triunfal con pocos tropiezos, quince podios, once victorias, catorce victorias al sprint. Sólo la lesión en Indonesia (justo después de ganar el título) le obligó a tomarse un descanso forzoso, impidiéndole batir el récord de victorias de 2014.
Que Marc estaba en pie de guerra ya nos dimos cuenta en la salida de Austin, donde el español incluso doblegó el reglamento a su voluntad en lo que quedará para la posteridad como uno de los momentos icónicos de este campeonato, porque si Marc corre, los demás le persiguen. No nos equivoquemos, pues, la sorpresa no estuvo tanto en su dominio, sino en que casi no tuvo rival. Así pues, Marc Márquez ha puesto fin a su exilio y se ha adjudicado la corona, saciando así un hambre de cinco años. Su rapidísima adaptación a la GP25, que puso en crisis a Bagnaia, es sin duda su arte, pero esperábamos al menos un poco más de resistencia por parte de sus rivales.
Todos para uno, uno (contra) todos... y la sorpresa es Álex Márquez
Aceptando el reto de frenar la tormenta perfecta estaban sus rivales. Álex Márquez, Bezzecchi, Bagnaia y Acosta fueron los cuatro pilotos que completaron los cinco primeros puestos de este campeonato. La nueva generación de pilotos chocó con el pasado y esta ronda fue para estos últimos. Álex Márquez fue el que más se acercó, pilotando la GP24, "el corcel" con el que Martín y Bagnaia habían luchado por el título sólo el año anterior, el español escribió la historia de este deporte al terminar la temporada a menos 78 puntos de su hermano y entregar al equipo Gresini una temporada para coronarse como mejor equipo independiente.
Nunca antes dos hermanos habían compartido los primeros escalones de la categoría reina, y es poco probable que se repita pronto. La sorpresa no reside tanto en el talento del español, ni en la profesionalidad del equipo Gresini, que lleva años nutriendo con éxito a jóvenes talentos, sino en el hecho de que Álex ha sido capaz de mostrar en pista una regularidad propia de un campeón que en otras circunstancias quizá le habría valido el título.
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Lo mismo puede decirse de Marco Bezzecchi. Salir de la zona de confort nunca es fácil, pero un equipo oficial es siempre el objetivo natural de cualquier piloto que quiera remontar el vuelo en su carrera. Aterrizar en Aprilia, sin embargo, no fue nada un camino de rosas, sobre todo porque el primero de sus rivales al otro lado del box no era otro que el vigente campeón del mundo Jorge Martín, que lucía el número uno para la ocasión.
El destino, sin embargo, como es sabido, toma caminos desconocidos. Así pues, en virtud de la necesidad, debido a la ausencia del español, el piloto de Rimini tomó sobre sus hombros sus propias expectativas y sueños y los del fabricante italiano (con la contribución fundamental del desarrollo), dando vida a uno de los más bellos cuentos de hadas deportivos de los últimos años.
El binomio Aprilia-Bezzecchi arrebató el tercer puesto en la clasificación del campeonato a su amigo Bagnaia, dando al fabricante veneciano su mejor y más exitosa temporada en la categoría reina, convirtiéndose de facto en la segunda fuerza del campeonato. Pero la diferencia no sólo se vio en los éxitos deportivos, sino también en la comunicación: desde el God save the Bez en Silverstone hasta el Garbez en Misano, en una MotoGP que aspira a crecer cuenta también y sobre todo el carisma de sus protagonistas.
No sólo alegrías: algunos se quedan parados en el puesto
Como contrapunto a las notas positivas, sin embargo, las dificultades de los principales rivales: La opaca temporada de Bagnaia, que pasó apuros durante la mayor parte de la temporada, la ausencia de Martín por lesión, el retraso en el desarrollo técnico de la KTM, que frenó a Acosta, a lo que hay que añadir también el quinto, un Quartararo sobre una M1 que rinde bien en la vuelta rápida, pero que aún no lo suficiente en carrera según las prerrogativas del francés, que además se encontró con un segundo equipo de apoyo al inicio de la temporada, algo que no se daba en absoluto por descontado. Aparte de las hazañas de Álex Márquez y Bezzecchi, lo que ha faltado esta temporada ha sido la lucha en pista, atisbada en breves momentos pero nunca realmente desafiante para las aspiraciones de Marc. No ha sido Waterloo, pues, para el español, que ha cerrado los Juegos con cinco carreras de margen a pesar de que sobre el papel había más de un rival de talento.
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Los éxitos de bandera: Zarco y Honda, Raúl Fernández y Aprilia
Dejando a un lado el desafío por el campeonato, la temporada 2025 también deparó otros tres momentos estelares, tres sorpresas que merecen una mención. La victoria de Zarco en Le Mans, en condiciones difíciles e imprevisibles, hizo resonar de nuevo el himno francés en su patria tras 71 años de ausencia. El último éxito de Zarco fue, de hecho, en Phillip Island en 2023, cuando aún corría con una Ducati, un primer hito decisivo entonces en el crecimiento y desarrollo de Honda, que tras unos años difíciles y la separación consensuada de Marc Márquez empieza a ver un atisbo de luz.
Pero si una pista no hace una prueba, bastan tres: tras el podio de Zarco en Silverstone, Honda reiteró el mensaje en Japón y Malasia con un redescubierto Joan Mir. El campeón del mundo español de 2020 volvía así a respirar tras años de apnea competitiva. Luz verde también para Raúl Fernández, que tras su llegada a MotoGP de la mano de KTM y su posterior paso a Aprilia, parecía no encontrar su sitio. Encontró su redención en Phillip Island, yluego se arriesgó a repetir en Valencia. Mención especial también para el rookie del año, Fermín Aldeguer, que logró en Indonesia su primera victoria en la categoría reina en su año de debut, un logro que no estaba en absoluto cantado, ya que el último en hacerlo había sido Jorge Martín en el GP de Austria de 2021.
La meta final de Moto2 es para el brasileño Diogo Moreira
De los tres campeonatos disputados este año, el que más ha dejado sin aliento, y el que más giros ha dado, ha sido el de Moto2. Concluído en la última prueba, en Valencia, vio triunfar al número 10 de Moreira, que marcó el gol de la victoria al arrebatarle el trofeo de las manos a Manu González, algo que a mitad de temporada muchos habrían dado ya por perdido para el español. Con nueve podios y cuatro victorias, el piloto brasileño reescribió las estadísticas trayendo un éxito histórico a Brasil (aunque para ser justos lleva años viviendo y entrenando en España), justo a tiempo para el debut de MotoGP en Brasil el próximo año.
Un resultado sin precedentes, pues, pero aparte de la lucha por el título, la sorpresa de la categoría intermedia ha sido también la gran variedad de ganadores de esta temporada. Si de hecho tanto en MotoGP con Marc Márquez como en Moto3 con Rueda la gran riqueza de victorias se mantuvo concentrada en manos de un claro dominador, Moto2 demostró ser más "democrática" con nada menos que 11 ganadores diferentes.
Además de los dos aspirantes al título Moreira y González, ambos con 4 victorias, el siguiente en la lista de los pilotos más laureados fue Dixon con nada menos que 3 victorias. Fue una pena, sin embargo, que el británico dejara la categoría al final de la temporada para pasar a Superbike, una despedida agridulce.Agius, Oncu y el mejor debutante de la temporada, Holgado, consiguieron dos victorias. Canet, Vietti, Guevara y Alonso (también en su año de rookie) también se llevaron una victoria cada uno, y hay quien ya ve el futuro de MotoGP en algunos de estos chicos.
La divina escuela en Moto3: o eres español o... vives en España como Alonso
"El ser humano sólo utiliza el 30% de su fuerza real, gracias a las enseñanzas de la Escuela Divina puedo acceder al 70% restante", decía un conocido personaje de cómic japonés. De hecho, si nos fijamos en las clasificaciones de Moto3 de los últimos años, para destacar hay que ser español o llamarse David Alonso (y seguir viviendo y entrenando con los españoles). Así que no fue ninguna sorpresa en cuanto a pasaportes el triunfo de Rueda, que cerró una temporada muy sólida con 14 podios, incluidas diez victorias. Una consagración que llegó en Indonesia poco después de la de Marc Márquez y que demuestra una vez más la preponderante presencia española en los tres campeonatos. Si nos fijamos entonces en los diez primeros clasificados de las tres categorías, la mitad son españoles y tienden a ocupar los primeros puestos, con MotoGP aún "equilibrada" por otros tantos italianos.
Si nos fijamos en la hornada de jóvenes talentos, en términos de victorias en la categoría cadete el dominio español es abrumador, con el japonés Furusato como único "culpable" de interrumpir la perfecta serie de triunfos españoles. En términos de podios, con los 4 de Kelso y los 2 de Yamanaka, los únicos que intentaron frenar la marea fueron los italianos, con Lunetta (2 podios), Pini (1), Foggia (1) y Bertelle (1 antes de la lesión). Entre los debutantes, sin embargo, la "sorpresa" del año sigue siendo Máximo Quiles. El protegido de los hermanos Márquez, pese a perderse los dos primeras carreras por límite de edad y otros dos por lesión, promedió unos impresionantes 14 puntos por encuentro en su año de novato. Una constancia que hace dudar de esos dos primeros partidos 'perdidos', sin los cuales podríamos haber visto un campeonato diferente.