Séptimo en la bandera a cuadros, Enea Bastianini terminó el fin de semana en Malasia con una media sonrisa. Si por un lado la mejora de las prestaciones le tranquilizaba, por otro los problemas en la fase de clasificación le impidieron exprimirse al máximo, ya que se vio obligado en la Sprint, como en el GP, a remontar para estar al menos entre los diez primeros.
"Debo decir que hemos mejorado mucho. El viernes estaba muy enfadado porque todo lo que hacía en la moto no iba bien, pero luego hemos trabajado en ello y con algunos cambios drásticos hemos conseguido solucionar los problemas. Hoy hemos sido tan rápidos como en la Sprint. En el propio warm up he sido competitivo, de hecho diría que es lo mejor que he hecho hasta ahora, así que hemos trabajado bien. Espero llevar este paquete conmigo a los demás circuitos. Si tenemos que hacer tantos cambios, significa que aún no tenemos una base sólida en la que apoyarnos", su reflexión.
Son muchas las cuestiones críticas a las que se enfrenta el ex piloto de Ducati ahora que se encuentra defendiendo los colores del equipo Tech3. "Lo más difícil es modificar mucho mi estilo cada fin de semana de carrera y adaptarlo a las necesidades de la moto de ahora. La KTM necesita un estilo de pilotaje especial, pero aquí necesitábamos más y el trabajo de pilotaje no es suficiente, así que hemos modificado mucho la geometría y hemos conseguido ser efectivos. Espero que en la próxima carrera no tenga que trabajar tanto".
A pesar de los problemas críticos, el rendimiento de hoy ha sido positivo. "Hoy el agarre era un poco diferente y gracias a un mejor manejo de la parte trasera ha ido bien. Esperaba una caída más fuerte en las últimas tres o cuatro vueltas y, en cambio, hemos sido constantes. Así que también hemos aprendido algo en ese aspecto", explicó.
De aquí al final de temporada, el objetivo está claro: "encontrar la regularidad. Me gustaría tener más confianza y una base sólida en la que apoyarme de cara al año que viene, cuando sé que van a cambiar varias cosas desde el punto de vista técnico. Habrá que ver. Sin duda tendremos que trabajar para salir un poco más adelante", su intención.
Ver a Acosta en el podio si por un lado motiva, por otro molesta incluso a un piloto mesurado y diplomático como el Romagnolo. "Me da rabia, pero si lo hizo significa que la moto tiene un nivel de tres primeros. Mi ritmo era bueno, pero incluso hoy he salido decimonoveno y es normal estar enfadado", confiesa.