Johann Zarco ha relatado en L’Équipe los momentos más duros de su Gran Premio de Cataluña, marcado primero por el violentísimo accidente de Álex Márquez y luego por la caída que lo involucró en la segunda salida. El piloto francés del equipo Honda LCR, trasladado inicialmente al hospital de Barcelona y después dirigido a una clínica especializada en Lyon, contó al diario francés la dinámica de un día que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Todo comienza en la primera salida, cuando Zarco arranca bien y se mantiene enganchado al grupo de cabeza. Delante de él, sin embargo, la KTM de Pedro Acosta sufre una avería y Álex Márquez, justo detrás, intenta sortearlo por la derecha pero lo embiste. En ese momento, la Ducati del español choca contra el muro, desintegrándose en una lluvia de escombros que se desparrama en pista.
“Evité las piezas más grandes, pero me dio un trozo en el pie izquierdo”, relata Zarco. “Cuando paré en boxes, tenía un dolor terrible. Me quité la bota y el pie ya estaba morado. Pusimos hielo en el hematoma y el dolor se alivió un poco. Ahí debería haber tomado la decisión de renunciar al resto”. Luego la frase que, en diferentes formas, hemos escuchado pronunciar a demasiados pilotos y que sigue abriendo muchos interrogantes sobre la gestión del GP catalán: “Ya no estaba concentrado cuando volvimos a la parrilla".
En la nueva salida, de hecho, Zarco no logra repetir el excelente arranque del primer semáforo verde: “Me encontré así con más motos alrededor, fui absorbido por el rebufo de Marini y no logré detenerme para evitarlo".
Tras el impacto con la Honda del italiano, el piloto LCR choca contra Francesco Bagnaia. Es en ese momento cuando la caída se vuelve particularmente violenta.
"Hice una serie de volteretas junto a su moto. Mi pierna izquierda quedó atrapada entre la rueda, el asiento y el escape. Estaba atrapado en la grava, gritaba de dolor, la pierna empezaba a quemar, y todos los que llegaban alrededor de mí no se atrevían a tocarme por miedo a agravar mis heridas. Entonces tiré de la pierna, y al final me ayudaron. Me inmovilizaron, cortaron el traje, pusieron un gotero para detener mi sufrimiento… Nunca había vivido algo así, y fue realmente aterrador".
El balance habla de una lesión seria en la rodilla izquierda, con todos los ligamentos implicados. Zarco, que en su carrera nunca había faltado a un Gran Premio por lesión, deberá ahora esperar la evaluación del cirujano y prepararse para una pausa potencialmente larga. Sin embargo, el francés trata de mantenerse positivo sobre su recuperación:"En moto los ligamentos se usan menos en comparación con cuando se juega al fútbol o al rugby".
Zarco no estará en la próxima salida del Gran Premio de Italia, así como Álex Márquez, ya operado de la clavícula derecha y a la espera de más evaluaciones por una lesión cervical. Ambos salen de Barcelona con sus cuerpos marcados, pero también con la conciencia de haber salido vivos de un domingo de carreras descabellado.