Álex Máruez pasa página después del "desastroso", como él mismo definió, fin de semana de Le Mans para volver a poner las ruedas en un circuito más amigable, el de Barcelona. La ausencia de Marc pesa, está claro, pero el hermano no tiene dudas, se trata solo de una "piedra en el camino". Un obstáculo como tantos otros, del resto "lo he visto en condiciones peores" admite Álex en el evento que precede el fin de semana de carrera.
Con la ausencia del 93, por lo tanto, los ojos estarán nuevamente puestos, sobre todo, en Álex. En teoría, el español del equipo Gresini es uno de los favoritos, única Ducati hasta ahora en poder contar con una victoria en el campeonato, una buena actuación suya traería un soplo de positividad a Borgo Panigale tras el sabor amargo de Le Mans.
"Le Mans para nosotros fue un desastre", cuenta Álex. "La moto estaba lista para luchar con las Aprilia pero cometimos demasiados errores en los momentos clave del fin de semana. Llegamos a un trazado que siempre se ha adaptado a mi estilo de conducción, así que intentaremos trabajar bien apuntando al menos al podio, sumando puntos y tratando de reingresar en la lucha por el campeonato".
Álex Márquez en Montmeló sobre el papel es competitivo.
"Creo que la capacidad de encontrar tracción aquí incluso en el pasado ha marcado la diferencia. Tengo algunas dificultades en la frenada al entrar en las curvas, por eso aquí puedo ser rápido, es un circuito muy fluido. Haber dado muchas vueltas aquí en las categorías menores ciertamente ha ayudado a aprender sus secretos".
El desafío entre Aprilia y Ducati está lanzado, y siempre hay algo que se desea de la moto rival.
"Siempre hay un equilibrio, si quieres algo perderás otra cosa. Pienso que ambas motos son realmente competitivas y eso es positivo para el espectáculo. Ducati ahora está a un buen nivel después de la victoria en Jerez, solo tenemos que seguir trabajando".
La ausencia de Marc tras la lesión tendrá de todos modos un peso en el desarrollo del campeonato.
"Primero debemos entender cuánto durará su ausencia, podrían ser dos carreras o más, nadie lo sabe. Es pronto para decirlo, creo que pensará primero en sí mismo y en su recuperación física antes que en el campeonato".
Sin embargo, el hermano menor de los Márquez tranquiliza, conoce bien al nueve veces campeón del mundo y sabe que se trata solo de otro obstáculo en su camino deportivo.
"Lo he visto en condiciones peores. Al final esta ha sido solo una piedra en el camino. Como él mismo ya lo ha dicho, la operación ya estaba programada después de este GP y luego se agregó también el problema en el pie. Pero lo he visto realmente peor en otras ocasiones. Especialmente en el periodo entre 2020 y 2022, que fue durísimo. Está bien y está motivado. Tras un golpe así siempre es duro, pero tiene ganas de volver".
Aunque sin Marc en pista, el objetivo para el fin de semana no cambia.
"Que esté Marc o no es lo mismo, su ausencia no cambia nada. Si pensara que sin Marc mi fin de semana cambiaría, creo que sería un error y debo continuar con mi trabajo. Intentaremos dar lo mejor sin pensar si Marc está o no".