Casey Stoner nunca se ha sentido el «jefe final». Ni en la pista, ni en el videojuego Ride 6, donde se le representa precisamente como una especie de último adversario al que hay que vencer.
El dos veces campeón del mundo de MotoGP (2007 y 2011) explicó que nunca ha vivido una temporada con la idea de tener que «defender» algo: «Nunca he "defendido" un título. Siempre es un campeonato nuevo, se empieza de cero». Para el australiano, la narrativa del campeón que protege la corona no tiene sentido: «Todos partimos de cero puntos. Solo se trata de sumar más puntos que los demás al final de la temporada».

El concepto de rival directo tampoco ha formado parte nunca de su enfoque. «Nunca he visto a nadie como el "jefe final", alguien a quien superar. Solo aquellos que estaban especialmente en forma se convertían, de vez en cuando, en la referencia del fin de semana. Pero sin jerarquías fijas».
Paradójicamente, justo cuando en Ride 6, el juego lanzado por Milestone del que es embajador, se le presenta como el último obstáculo a superar, Stoner reitera: «Aunque soy el "jefe final" del juego, nunca me he visto así: es solo otro reto que superar».
Para él, el verdadero adversario siempre ha sido uno solo: él mismo. «Mi mayor reto era yo mismo. Siempre hay algo más que sacar de uno mismo y de la moto». Sin héroes a los que desafiar, sin coronas que defender: solo una búsqueda continua del límite personal.