Hace un año, KTM atravesaba una etapa complicada en MotoGP: la situación económica del grupo obligó a detener temporalmente el desarrollo de la RC16, lo que hizo a Mattighofen a sacar el máximo partido al material ya disponible, mientras que sus rivales seguían creciendo.
En ese contexto , Pedro Acosta también atravesó momentos difíciles, perdiendo en ocasiones la lucidez y la confianza. Según Pit Beirer, responsable de KTM Motorsport, que intervino recientemente en un evento en el Motohall, tal y como informó Speedweek, quien puso orden en el box fue Maverick Viñales, que cambió la mentalidad del equipo: «Maverick nos salvó el pellejo». Y mientras entre los pilotos se extendía la idea de que la moto no era lo suficientemente competitiva, Viñales repetía que «la moto era lo suficientemente buena para subir al podio», trabajando primero en sí mismo y en la comprensión de la KTM.
El punto de inflexión llegó en Mugello, con un cuarto puesto en la Sprint que reavivó las convicciones del equipo. Pero el paso decisivo fue la confrontación directa de Beirer con Acosta, convertida en un desafío sin excusas: «Si eres tan bueno como crees, entonces primero tienes que ser el mejor KTM». El directivo le enfrentó a la realidad: Viñales está por delante de ti, así que antes de hablar de limitaciones técnicas, tienes que demostrar que eres la referencia interna. «Si Viñales llega cuarto o quinto, entonces tú también tienes que llegar cuarto o quinto, quizá incluso tercero».
Acosta lo aceptó, se enfadó en ese momento, pero reaccionó de inmediato: «Al día siguiente terminó entre los cinco primeros. Ese fue el momento en el que le dimos la vuelta a la temporada». A partir de ahí, el español creció y volvió a luchar con continuidad por el podio, y KTM recuperó el impulso, a pesar de la posterior lesión de Viñales, a quien Beirer reconoce el mérito de haber sentado las bases de los resultados finales.