Las autoridades mexicanas se han hecho con lo que, a juzgar por las cifras y el valor estimado, es uno de los "establos" de motocicletas más impresionantes que han aparecido en los últimos años en una investigación internacional: docenas de motos con un valor total estimado de unos 40 millones de dólares, que se cree que pertenecen a Ryan James Wedding, un fugitivo que figura en la lista de los 10 más buscados por el FBI. Según los investigadores, Wedding es un destacado narcotraficante y en el pasado también fue snowboarder olímpico canadiense.
Un "tesoro" sobre dos ruedas: motos de MotoGP y piezas de museo también aparecen en las fotos
El FBI de Los Ángeles difundió algunas imágenes de la incautación en las redes sociales: en las fotos se pueden ver decenas de motos alineadas y catalogadas, una colección que, al margen del aspecto judicial, atrajo de inmediato la atención de los aficionados. Y es aquí donde, para los lectores de GPOne, viene lo más jugoso: viendo las instantáneas, parece que también hay motos de competición de altísimo valor histórico, entre ellas motos Ducati de MotoGP vinculadas a Jorge Lorenzo, Loris Capirossi y Andrea Dovizioso. Las imágenes también muestran varias Hondas que se pueden rastrear hasta Eddie Lawson, una Aprilia 125 que se parece a la del debut de Valentino Rossi, e incluso dos Ducati de MotoGP, también propiedad de Valentino Rossi. De confirmarse estas identificaciones, no sólo se trataría de una "rica" colección, sino de un auténtico museo itinerante de las carreras, con prototipos y vehículos que han escrito páginas importantes de MotoGP.
Según el FBI, las autoridades mexicanas ejecutaron varias órdenes de registro a lo largo de este mes, que condujeron al descubrimiento de todo el lote de motos. Al parecer, la operación se llevó a cabo en cooperación con el FBI, la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) y el Departamento de Policía de Los Ángeles.
El perfil que las fuerzas del orden atribuyen a Wedding es el de un delincuente de primer orden. Los investigadores le acusan de dirigir una organización capaz de introducir seis toneladas métricas de cocaína al año en Los Ángeles, transportándola desde México en camiones articulados. Las autoridades estadounidenses también alegan que Wedding supuestamente orquestó asesinatos, llegando a emplear la violencia contra rivales y testigos. En una rueda de prensa a principios de mes, el director del FBI, Kash Patel, lo describió como una especie de "versión moderna" de figuras como Pablo Escobar o "El Chapo" Guzmán. En la misma línea se expresó Akil Davis, subdirector a cargo del FBI en Los Ángeles, quien habló abiertamente de asesinatos planeados contra cualquiera que se interpusiera en su camino, incluidos los testigos que cooperaran.
Entre los cargos se le acusa de haber ordenado el asesinato de un testigo que iba a declarar contra él en un caso federal de narcotráfico. La caza de Wedding, sin embargo, no sólo se ha centrado en dos ruedas. El mes pasado, el FBI se incautó de un Mercedes CLK-GTR Roadster de 2002 valorado en unos 13 millones de dólares, que se cree estaba relacionado con la misma red.
Las principales autoridades de investigación estadounidenses han anunciado una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que conduzca a la detención y/o condena de Ryan James Wedding.