Se suponía que 2025 iba a ser el año de Marc Márquez y así ha sido. A los mandos de la misma Ducati GP25 que ha puesto en crisis a su compañero de box Francesco Bagnaia, y que también ha dado varios quebraderos de cabeza a Fabio Di Giannantonio y al equipo VR46, el piloto español regresó al techo del Mundial conquistando su noveno título de Campeón del Mundo, el séptimo en MotoGP, con cinco pruebas por delante y 11 Grandes Premios ganados.
Una trayectoria sólo interrumpida por la lesión en el hombro derecho sufrida en la caída con Marco Bezzecchi en Mandalika, que impidió al mayor de los hermanos Márquez intentar batir el récord histórico de victorias en una sola temporada, establecido por él mismo, con Honda, en 2014. La única mancha en un año en el que Marc cerró por fin el círculo se abrió con la lesión sufrida en 2020 en Jerez, reencontrando un laurel que le faltaba desde 2019, con una temporada de dominio absoluto.
Una supremacía que no ha dejado indiferente ni a Chicho Lorenzo. En una reciente entrevista concedida a Mundo Deportivo, en la que también habló del nuevo rol de entrenador que ha asumido su hijo Jorge, y de la metodología de trabajo con la que ha entrenado a campeones como Jorge, Joan Mir, Augusto Fernández o Izan Guevara, el padre del pentacampeón del mundo habló del impacto que ha tenido en MotoGP el glorioso regreso de Marc a lo más alto .
"El peso de Marc Márquez en este deporte hoy en día es incuestionable; todo gira en torno a él. Incluso sus rivales se benefician de que Marc vuelva a ganar con tanta superioridad. Por la expectación que ha generado, incluso entre los que no siguen este deporte. Ha hecho que MotoGP sea más importante a nivel mundial, ha atraído más atención y más patrocinadores deseosos de entrar en el circo", asegura Chico, que está convencido de que el valor añadido que aporta el catalán "al final se reparte entre todos, tanto en dinero como en notoriedad".
Un impacto notable. Tanto fuera como dentro de la pista, donde Marc es igualmente capaz de distinguirse de todos sus rivales.
"A nivel técnico, Márquez es inclasificable, porque no es un piloto refinado, repetitivo y robótico como Dani Pedrosa o Jorge Lorenzo, pero su creatividad no tiene límites y siempre consigue buenos tiempos. Además, le gusta jugar con los límites y eso es algo que la mayoría de los pilotos odian", reconoció Lorenzo padre. "Si a eso le sumas su actitud ante el trabajo y su inteligencia, el resultado es un piloto que no sólo está marcando una época, sino que está poniendo el listón al más alto nivel de la historia. Sólo espero que los aficionados le aprecien y disfruten, porque algún día se le echará de menos"