Desde hace algunas semanas , Jorge Lorenzo se ha convertido en el entrenador particular de Maverick Viñales. Se trata de un papel nuevo y decididamente más completo que el del ya obsoleto entrenador que sigue al piloto durante los fines de semana de carrera, proporcionándole consejos técnicos y de planteamiento de la pista. El mallorquín es prácticamente la sombra del piloto del KTM Tech3 entre los entrenamientos en el gimnasio, en el circuito, en el dirt track e incluso en las sesiones de meditación.
Un trabajo de cincelado para transformar al antiguo de Aprilia en una máquina de victoria proyectada para destronar a Marc Márquez y a las actualmente imbatibles Ducati. Una presencia igualmente constante está siendo la de Lorenzo padre. Aprovechando su vocación de entrenador, el padre del ex piloto está echando una mano importante al proyecto.
"Empecé en esto cuando mi hijo tenía dos años y jugábamos a las carreras de motos. Soy un gran aficionado a este deporte y siempre busco la excelencia en la forma de pilotar', explicó a la web mundodeportivo.
Para Chico, era crucial crear su propia metodología. "Siempre he intentado alejarme de los métodos estándar creando el mío propio basándome en lo que veía en otras disciplinas y artes marciales. Incluye una veintena de ejercicios que permiten al piloto desarrollar las habilidades necesarias para realizar todas las maniobras cuando está en la pista", reveló.
Su hijo Jorge declaró recientemente que ojalá tuviera a su lado a un Mick Doohan o a un Max Biaggi. Una afirmación que no sorprendió a Lorenzo padre: "Nunca entendí cómo en un deporte de élite como éste, en el que se mueve tanto dinero, no existiera la figura de un entrenador técnico, y por eso me puse a trabajar en este sentido. No para ser el primero, sino para ayudar a mi hijo a ser un gran piloto. Sigo estando orgulloso de haber sido el primero", afirmó, haciendo hincapié en la importancia de subir de marcha.
En su opinión, para llegar a ser un grande es fundamental empezar pronto. "Los pilotos españoles que han llegado a ser campeones del mundo dieron sus primeros pasos en moto con dos, tres, cuatro años. Empezando tarde se puede llegar a la meta, pero hay que ser inteligente y trabajar duro".
Y sobre lo que está haciendo ahora Jorge con Maverick, Lorenzo padre dijo: "Hay un alto riesgo de que no tengan éxito, pero si lo tienen, habrá un antes y un después. Esta unión podría revolucionar el motociclismo y muchos podrían adoptar el método para mejorar su rendimiento. Si mi hijo consigue transmitirle la importancia del inconformismo, del culto al detalle y de no rendirse nunca, será imposible que Viñales no progrese. Personalmente sólo puedo dar consejos de pilotaje, a nivel mental se necesita experiencia", argumentó convencido.
Haciendo una comparación entre ambos pilotos, explicó: "La limpieza y la elegancia en el pilotaje son dos puntos en común, pero como carácter son diferentes. Jorge triunfó por su cabezonería, mientras que Maverick por puro talento".