Duodécimo en la línea de meta al final de un fin de semana en Japón más complicado de lo esperado. Después de los esfuerzos de la calificación y de una Sprint terminada antes de tiempo por un fallo del motor, Enea Bastianini puedo sonreír un poco.
"Cuando faltaban 10 vueltas para la bandera a cuadros he cambiado el ritmo y he conseguido dar algo más, así que comparado con ayer estoy más satisfecho. Hemos mejorado la puesta a punto de la moto y hemos entendido algo más, pero admito que luchar por el undécimo puesto o por ahí es difícil de aceptar", palabras del piloto del equipo Tech3 tras la carrera.
Tanto asombro por un retroceso inesperado, especialmente a la luz de una tendencia general positiva. "Sinceramente, no puedo entender lo que nos ha pasado desde Misano. En las tres o cuatro últimas carreras he sido competitivo en todas las condiciones y en cambio aquí he caído y ha sido realmente difícil para nosotros. Es como si el motor hubiera cambiado desde el inicio de la temporada y nos faltara la primera parte de la aceleración, con el consiguiente compromiso de velocidad. Espero que podamos volver fuertes y capaces de luchar por los cinco primeros puestos como hace unos fines de semana", dijo, esforzándose por encontrar una explicación.
"El motociclismo es extraño. Hay circuitos en los que la moto no responde como uno quisiera, por eso varios fabricantes han tenido actuaciones fluctuantes. En lo que a nosotros respecta, tenemos que entender la motivación para poder luchar en cada circuito. Es algo que lleva tiempo, así que KTM debe seguir trabajando duro", concluyó pidiendo al fabricante austriaco que no se rinda.