¿Por qué no dejamos de comparar a Pecco Bagnaia con Marc Márquez? Después de casi trece Grandes Premios sería oportuno empezar a hacerlo.
Es un gran piloto y la confirmación de ello es su tercer puesto en la clasificación mundial, aunque la diferencia con su compañero de equipo sea abismal: 180 puntos.
Pecco, hoy por hoy, hay que compararlo con el resto de rivales, en primer lugar con Alex Márquez, que le aventaja en 57 puntos. Mucho, pero no imposible. Alex, bicampeón del mundo, está mejor que Di Giannantonio (GP25) y Morbidelli (GP24), así que esta comparación no es inapropiada. Encaja.
Haber ganado dos campeonatos del mundo en MotoGP no pone a un piloto por encima de cualquier juicio; no le hace intocable. Dejemos de justificar cada problema con la justificación de la mala suerte, desgracia, debilidad mental porque si no, no salimos de ésta.
Más bien, sería más inteligente mirar al pasado y ver dónde han llegado los compañeros de marca del español en años anteriores.
En 2019 ganó el mundial con Crutchlow 9º. Y corramos un tupido velo sobre la temporada de Lorenzo. En 2018, todavía campeonato del mundo, Cal 7º. En 2017 otro título con Pedrosa 4º, a 88 puntos. En 2016 todavía campeonato del mundo, Pedrosa 6º. En el fatídico 2015 Márquez 3º, Pedrosa 4º. En 2014 segundo título de la categoría reina, Pedrosa 4º a 116 puntos. En 2013, primer título de MotoGP, Pedrosa 3º a 'sólo' 34 puntos.
De estos números sólo podemos deducir una cosa: el potencial de Honda se ha ido deteriorando progresivamente a lo largo de los años, pero Márquez siempre ha ofrecido un rendimiento incomparable al de sus compañeros de equipo.
Se puede discutir su capacidad de desarrollo, pero no que no haya llevado los medios a su disposición hasta el límite y más allá. Así que incluso teniendo en cuenta el salto de rendimiento entre la GP23 y la GP24, evidenciado por los resultados de Alex Márquez este año, más aún que los de Marc en 2024, no vemos nada extraño en el desarrollo de este mundial. Salvo que no lo esperábamos. Pero sólo por la narrativa que nos habían dado sobre los mundiales de 2020 a 2024.
Campeonatos del mundo que ganaron Mir, Quartararo, Bagnaia (x2) y Martin que, sin quitar nada a los campeones, hay que sopesar. En el primer año sin Márquez, de hecho, el título fue para Mir con una Suzuki por delante de Morbidelli con una Yamaha. Y al año siguiente vimos una gran lucha entre Quartararo y Pecco con la segunda Ducati, la de Jack Miller, 4º.
En fin, cualquier temporada tiene su historia, por supuesto, pero es un error no mirar con ojos críticos el pasado reciente.
Bagnaia no está teniendo la temporada que esperaba, pero evidentemente es imposible, ni siquiera estadísticamente, que le pasen todas. Hoy ha cometido un error en la salida (en sincronización con Aldeguer) y es posible que el lado derecho de la pista estuviera sucio, pero también le pasó a Márquez (recordemos el neumático de la visera arrancado).
El error/problema en la salida le hizo caer en picado hasta la 14ª posición, mientras que Aldeguer a pesar de salir detrás de él cayó hasta la novena. En definitiva, parece que todo lo que le pasa a Pecco se amplifica de forma negativa.
Ducati no ha ofrecido ninguna explicación, mientras que Bagnaia ha señalado al neumático trasero. Piero Taramasso, por parte de Michelin, no podrá dar explicaciones al menos durante una semana, pero sí dijo que el slick de Bagnaia formaba parte del mismo lote que los suministrados a los demás.
También está el hecho de que la Ducati GP25 es algo más difícil de pilotar que el modelo anterior, pero obviamente no desde el punto de vista de las prestaciones puras. Pecco Bagnaia sólo tiene que pilotar al límite, sin pensar en cada Gran Premio en ir a contracorriente. En la prec-calificación (los antiguos FP2, ver más abajo) rodó con tiempos superpuestos a los de Marc. Tiene que empezar desde ahí.

