Luca Lunetta es un torrente de emociones en sus declaraciones tras su segundo puesto en Mandalika. Incluso antes de sentarse a hablar con los periodistas, suelta una carcajada acompañada de un chiste. Sólo somos dos en la abarrotada sala de prensa indonesia los que lo apreciamos, pero le basta para sacudirse un peso que le agobiaba desde hacía meses, como nos contará poco después. La última vez que nos vimos, fue con motivo de su podio en Silverstone.
Una plata que vale oro para el piloto romano del equipo SIC58, en primer lugar porque llegó tras un periodo difícil y la mala lesión en la pierna sufrida en Assen. "Fue duro, no lo niego, pensé en lo peor y en si volvería", confiesa. Pero un resultado que también suma por haberlo compartido con el flamante campeón del mundo Rueda, por un lado , y con su amigo y rival Guido Pini , por el otro, en el primer podio de su carrera en su año de debut. Hacía años que dos italianos no subían juntos al podio en Moto3. "Hemos hecho realidad un sueño, esta noche lo celebraremos juntos", comentó Luca con una sonrisa. El futuro ya está escrito, a partir del año que viene vestirá los colores SpeedUP de Boscoscuro junto a Vietti en Moto2, aunque para el romano aún no es tiempo de pensar en ello "Podríamos haber recogido más aunque no todo depende siempre de nosotros", la autocrítica. "Por ahora sólo quiero disfrutar de estas últimas carreras con mi equipo, que es fantástico", el equipo cuyo número, el 58, siempre ha lucido con orgullo Marco Simoncelli.
"Estoy muy contento, creo que todavía tengo que asimilar este podio", exclamó un emocionado Lunetta , "porque creo que esta noche o mañana me pondré a llorar y no acabaré".
Este podio llega después de un periodo muy difícil.
"Los últimos cuatro o cinco meses han sido muy duros, incluso antes de la lesión. Me estaba recuperando, los resultados empezaban a aparecer, pero luego en Mugello, en mi carrera de casa, me tiraron abajo. Por una razón u otra, allí también hice un cero, podría haber estado luchando por la victoria. Luego, en Assen, estaba luchando por el podio, pero me caí y me lesioné la pierna. No fue culpa de nadie, pero me hice mucho daño, quizá la caída que más miedo me ha dado en toda mi carrera. Pensé lo peor, me asusté mucho. Incluso me dije a mí mismo 'no sé si volveré', así que fue duro, no puedo negarlo. Pero al final, como en todo, si tienes a tu lado a la gente adecuada, a tu familia, eso me ayudó, siempre estuvieron ahí para mí. Desde principios de año estuve trabajando con un entrenador mental y eso también me ha dado ánimos. Creo que los momentos duros te hacen más fuerte, y este es el resultado, es bonito, hacía 4-5 meses que no alcanzaba mi objetivo, y hoy lo he conseguido, así que no puedo pedir más, estoy feliz'.
A continuación, el piloto romano hace un repaso de su fin de semana.
"Quiero disfrutar de este momento y seguir con estas sensaciones. Ya las tenía en Motegi pero me faltaba algo en carrera. Aquí en cambio fui rápido desde el principio pero sin poder demostrarlo, y el viernes por la tarde no pude rodar por una caída con Perrone, saltándome toda la sesión y dando sólo unas vueltas. En la FP2, sin embargo, hicimos un gran trabajo, al igual que en la calificación, y en la carrera mantuve la calma, tratando de evitar cometer errores. Ha sido una carrera dura, difícil, con calor, con los neumáticos por los suelos, los demás han cometido errores, yo he cometido los míos y ha llegado el resultado"
Un resultado que también te hace pensar en las oportunidades perdidas por culpa de la lesión. Ya a mitad de carrera tenías el ritmo de los líderes.
"Estas son las carreras que podemos hacer, en algunos circuitos somos más difíciles, en otros menos. En las que hay mucha aceleración sufro más, por esos 4-5kg más de mi peso mínimo, debido a mi altura. Un hecho que es fundamental en Moto3, sólo que yo no puedo hacer más que eso. Así que cuando hay circuitos con aceleración delantera, esos metros perdidos en aceleración son inevitables, y recuperarlos en frenada siempre es complicado, también porque ese es el nivel de los de delante. Rueda, sin embargo, ha tenido un poco más este año, ha hecho un campeonato increíble. En las pistas con poco agarre, con un poco de distancia, puedo marcar un poco la diferencia. Antes de la lesión, era quinto o sexto en el campeonato, ese era nuestro potencial, pero no pasa nada. Cuando las cosas tienen que pasar pasan, lo único que podemos hacer es arremangarnos y seguir dando lo mejor de nosotros, porque pase lo que pase no siempre está todo en nuestras manos, muchas cosas no dependen sólo de nosotros"
Quedan pocas carreras para el final de la temporada, y el año que viene te veremos en Moto2 junto a Vietti con Boscoscoscuro. ¿Qué te dejan estos dos años y qué esperas del futuro?
"Por ahora prefiero no pensar mucho en ello, quiero disfrutar al máximo de estas últimas carreras con estos chicos, con la escudería SIC58, que es fantástica. Quizá podríamos haber conseguido más, pero como he dicho muchas veces las cosas no dependen sólo de nosotros. Hay cosas que pasan que no están en nuestras manos, como una lesión o algunas caídas en Moto3. Hay gente que se equivoca en la frenada, o con las vueltas nos caemos más fácilmente. Me quedo con lo positivo y miro hacia delante, ahora el próximo objetivo será Australia. En cuanto al futuro, lo que me espera, empezaré a pensar en ello a partir de enero"
El de hoy también ha sido un resultado histórico, hacía años que no veíamos a dos italianos juntos en el podio de Moto3.
"Es un sueño que hemos hecho realidad junto a Guido Pini. Somos amigos desde que teníamos 6-7 años y hemos pasado juntos la adolescencia en el mismo equipo en JuniorGP. Hoy ha estado muy bien y ha hecho un gran trabajo. Lleva toda la temporada sin demostrar su valía, pero hoy lo ha hecho. Estoy encantado, esta noche nos vamos de fiesta juntos"