De la ronda de Balaton, el Sic58 Squadra Corse regresó a casa con un botín particularmente escaso. Decimotercero en la línea de meta con Casey O'Gorman y sólo decimoséptimo con Stefano Nepa. El equipo propiedad de Paolo Simoncelli espera ansioso el regreso de Lunetta, el único capaz de darle alguna alegría más concreta.
"Realmente pensaba que tenía a Luca listo para Austria, pero fui demasiado optimista. Así que, después de probar a Lennoxx Geronimo en el doblete Sachsenring-Brno, aposté por Casey para Austria-Hungría, y sinceramente esa ha sido la única satisfacción de los últimos Grandes Premios. El irlandés empezó bien desde el principio, un joven templado por las carreras del CEV y criado bajo el ala del equipo Monlau. Ha corrido con calma, ha demostrado un buen temperamento, una preparación concreta y, ya os digo, un futuro prometedor", declaró el manager, mostrándose poco sorprendido por las críticas encontradas.
"En el Red Bull Ring sabíamos lo que nos esperaba y todo siguió su curso. Nepa atraviesa un periodo difícil en el que lucha por encontrarse a sí mismo. Terminar último no es aceptable. Nuestras motos no están hechas para terminar en esa posición. Después de años de aprendizaje, terminar detrás de un chico en su primera carrera en el Campeonato del Mundo no puede ser más que una llamada de atención. Stefano es incapaz de cambiar su estilo de pilotaje, quizás se adapte mejor a una moto más grande", señaló en relación a la actuación del piloto de Giulianova en la ronda austriaca.
Tras el fin de semana en Estiria, llegaba el momento del debut en Hungría. "El circuito estaba todo por descubrir. Un proyecto que nació hace treinta años, pero que no se completó hasta 2023. Un circuito fresco, técnico y nervioso. Diecisiete curvas nuevas para todos, un salto en la oscuridad con el lago más grande de Europa Central como telón de fondo. Sin embargo, O'Gorman no se ha dejado intimidar, ha sido rápido enseguida, ha hecho una buena carrera terminando 13º y por delante de Stefano, que mientras tanto ha tenido un atisbo de redención al terminar 17º", añadió.
En utilmo un pensamiento para MotoE donde Occhi y Fusco no brillaron, pero al menos llegaron a la bandera a cuadros. "Incluso allí tuve mi pequeña 'satisfacción'. Los pilotos no han sufrido ningún daño (teniendo en cuenta que las piezas Ducati cuestan como un riñón). Aunque, sinceramente, no quiero que eso sea a lo que aspiremos. Tommaso sigue buscando el estilo adecuado, mientras que Roberto ha progresado tímidamente y ha luchado bien en las dos últimas carreras", analizó. Después reveló que Lunetta volverá a correr en Montmeló. "Cuento con tenerle al menos al 90% de forma en nuestra carrera de casa, en Misano", concluyó.