De Garbagnate Milanese a Moto2. Lo que diferencia a Tony Arbolino de otros pilotos es sobre todo esto: su lugar de origen. No habla con la "c", que en la zona de Rimini se convierte en una crujiente "z", ni con la "s" gorda y suave de Emilia. Él, nacido en 2000, llegó al MotoGP en una autocaravana con su padre, empleado de una gasolinera, desde el interior de Milán, un lugar que ya es duro de por sí, y que además se convierte en desafortunado si en la vida te das cuenta de que quieres ser piloto de motos. De niño, te levantabas temprano y recorrías kilómetros por la autopista para llegar a las mismas pistas de karts a las que los chavales de la Riviera podían acceder con sólo abrir la puerta de casa. Y una vez allí tenías que conducir incluso bajo una lluvia torrencial, porque no pagas peajes y trabajas un día menos para nada.
Pan, trabajo y suburbios. Que Tony se ha forjado en este tipo de cultura se nota por dos cosas: la franqueza con la que se expresa, directo sin formalismos ni garabatos, y la absoluta convicción con la que apunta alto a pesar de venir de una temporada en el fondo. Para alguien que empezó desde abajo y escaló con hambre, un año opaco en Moto2, sólo un podio y un 19º puesto, no es sin duda suficiente para dudar de sus propios medios. La carretera te enseña enseguida: las incertidumbres no te las puedes permitir, y perderse es un instante. ¿Dificultades con el Boscoscuro del equipo Pramac? Bueno, en su sexta temporada en la clase media, ya no hay tiempo que esperar. En 2026 volverá a subirse a la Kalex del equipo Fantic, para demostrar que el rumbo está claro:"No voy a ser un extra. Prefiero no correr", nos dijo.
Llamamos a Tony la mañana de Nochebuena. Nos contesta tras un timbrazo y es el primero en preguntar: "¿Cómo estás?" Bien - le decimos - ¿y tú?"."Eh, estoy en la cama con fiebre", responde riendo. Y pienso "una entrevista en la cama con fiebre la mañana de Nochebuena. Qué tortura". Le pido disculpas.
Luego empezamos a hablar.
"Lorenzo me enseñó lo que significa dar la vida por este deporte".
"Hace dos días estuve entrenando en Almería con Jorge [Lorenzo] y Maverick [Viñales], en el mismo box. Tienen muy buena relación. Están muy unidos. Jorge está a tope, confiado, dice que sólo puede hacerlo bien. A Maverick le he visto bien físicamente -recordemos la lesión de hombro del final de temporada- y con muchas ganas. Jorge se lo está dando todo".
Entrenaste con Jorge en 2018 y 2019. ¿Qué te enseña estar al lado de un campeón como él?
"Gracias a él entendí lo que hace un piloto para llegar a ese nivel. Me enseñó la diferencia entre sacrificar un poco o estar dispuesto a dar la vida por esa pasión. El talento no basta. Necesitas la voluntad de llegar, el hambre, la obsesión. Yo, por ejemplo, siempre he tenido la obsesión dentro, pero me ha costado canalizarla. Jorge me ayudó a darle una dirección, cultivarla y ocuparse de todo lo demás. Sólo entonces entiendes realmente hasta dónde puedes llegar.
Sacrificio, hambre, obsesión. Y el miedo, ¿qué lugar ocupa en la vida de un piloto?
"El miedo tiene que estar ahí. Creo que el miedo es la base de la lucidez, siempre te mantiene en la pista. Lo importante es encontrar la manera de gestionarlo, porque en este deporte se sufre mucho más de lo que se disfruta. Pero cuando llega el momento de la gloria, lo compensa todo. Todo".
"Vengo de un lugar que o te salva o te mata".
No naciste en la meca italiana del motor. ¿Es más difícil llegar al motociclismo si se viene del interior de Milán, de Garbagnate?
"El aprendizaje para mí fue fundamental. Todos los viajes en autocaravana para ir a correr a Emilia... Vengo de un lugar donde es fácil perderse, hay tantas distracciones, la carretera, que es difícil tener un objetivo claro. Se lo debo todo a mi padre: gasolinero, h24 en la carretera. Es la persona que me hizo mantener la cabeza fría, que me enseñó a sudar las cosas, el que me llevó a todas partes para empezar a correr. Gracias a él estoy aquí. Y si tengo este hambre que ha ido creciendo desde que era un niño, también es gracias al lugar del que vengo, que o te salva o te mata".
Viniendo de las afueras de Milán, el ojo perspicaz que te dio ese entorno, ¿puede convertirse en una ventaja fuera de allí? En el mundo de las carreras, por ejemplo.
"Lugares como Garbagnate son lugares donde te puedes matar pero también lugares que cuando se viven con la mentalidad adecuada te pueden dar ayuda, te pueden enseñar astucia. Estas cosas en las carreras son necesarias, al cien por cien. Lo necesitas para muchas cosas, dentro y fuera de la pista. Tengo pruebas de ello, créeme".
"Con Quartararo amigos desde cuando ninguno de los dos teníamos nada".
También sirve para elegir bien las amistades, las de verdad, quiero decir. Con los otros pilotos siempre has dicho que no quieres compartir mucho. A excepción de Quartararo.
"No hago amigos fácilmente. Fabio, sin embargo, ha estado ahí desde el primer día de mi carrera. Él y yo nos conocimos en 2011 en Módena, en la presentación del equipo RMU. Él corría para la categoría de 70cc en España y yo para la de 50cc en Italia. Todo empezó ahí. Nos hicimos amigos cuando ninguno de los dos tenía nada todavía, no había otros intereses. El año que viene también tendremos el mismo mánager, que es nuestro amigo Thomas"
¿Le das algún consejo sobre el futuro? Yamaha, no Yamaha...
"Él me los pide, yo siempre le digo: 'Yo no soy tú'. Sólo él puede saber lo que siente, también porque una imagen precisa sólo la puede tener alguien que prueba la moto y la moto le prueba a él. Tiene que confiar en sus instintos"
"No he viajado millones de kilómetros en autocaravana para ser un extra".
¿Qué esperas de tu 2026? ¿Ha cambiado tanto la Kalex respecto a la moto que dejaste en 2024?
"Objetivos muy claros: apuntas alto y llegarás alto. La moto ha cambiado mucho, sí. Gira mejor y tiene mucho más agarre en todas las fases de pilotaje. En el test de Jerez sólo hice una tanda con la 2026 porque sólo teníamos una en el box y con esa hice mi vuelta rápida. Durante el resto del día usamos exactamente la misma puesta a punto que en la 2025 y me fue bien enseguida. Es la primera vez en mi carrera que no he tocado nada de la moto. Eso te hace darte cuenta de que en el pasado nunca tuve una base, pero este año la base está ahí. Pero el primer objetivo es volver a divertirme"
¿Qué te ha frenado este año con la Bosco?
"La Bosco es una moto con mucho potencial. Lo notas enseguida, aunque no vayas rápido. Tiene puntos fuertes muy pronunciados y puntos débiles igualmente pronunciados. Por ejemplo, tiene mucho agarre en la parte trasera, pero a veces es incluso demasiado. Pero, en mi opinión, el principal problema es que tiene una ventana de uso muy estrecha, es muy sensible a los cambios de circuito o de temperatura. Por último, mi equipo estaba en su primer año en la categoría y, como es normal, le faltaba un poco de experiencia"
Así que decidiste cambiar de equipo un año antes de que expirara su contrato.
"Ha sido una temporada difícil, nunca hubo un momento en el que las cosas fueran bien. Con la moto hay que divertirse, hay que ir bailando con ella. Este año ni siquiera me divertí saliendo de boxes. No me veía otro año así. Sentía que en ese equipo, con el Boscoscuro, no estaba realizando mi potencial. No he conducido millones de kilómetros en una autocaravana para ir a las carreras a ser un extra o a llevarme dos euros. Prefiero no correr. Sé que después de un año y medio sin resultados no es obvio encontrar un equipo competitivo, pero este año creo que no me expresé al 100% por toda una serie de factores. Me merezco otra oportunidad. Con Fantic todo surgió de forma muy natural. Fue como volver a casa. Con Stefano [Bedon] lo hicimos bien durante muchos años en Moto3".
"Acosta es el más fuerte. ¿Pirelli en MotoGP? Gran ventaja para los que suban de Moto2".
Viendo tus resultados parece que el declive empezó en 2024. El año de la llegada de Pirelli.
"En Moto2 cuesta muy poco pasar de los podios a la cola del pelotón. Es muy difícil emerger. Con los Pirelli me costó un poco encontrar el compromiso de puesta a punto de la moto que realmente me gustara. En comparación con los Dunlop, son diferentes en todo, desde la forma de extraer el potencial en el ángulo máximo, hasta la forma de construir una vuelta rápida, pasando por la degradación. Hay muchos detalles que vas entendiendo poco a poco. Durante las pruebas me decía a mí mismo 'ahora los entiendo bien', pero todavía los estoy conociendo".
En 2027 Pirelli también debutará en MotoGP. ¿Estás pensando en el gran salto o por ahora sólo te centras en Moto2?
"Sí, MotoGP es algo que siempre está ahí. A partir de 2027 todo cambiará. Llegará Pirelli y en mi opinión la experiencia que ya tendrán los pilotos de Moto2 con esos neumáticos será una gran ventaja. Te puedo decir que estoy seguro de una cosa: quien esté en el top3 de Moto2 este año podrá ir a MotoGP y hacerlo bien. Sin ninguna duda. El nivel en Moto2 es muy alto y el conocimiento de los neumáticos es muy importante"
¿Quiénes han sido los pilotos más fuertes a los que te has enfrentado en el pasado?
"Acosta y Ogura. Pedro es muy fuerte mentalmente. En 2023, cuando nos jugábamos el mundial, él se cayó en Le Mans, yo gané y recuperé puntos. La siguiente carrera, Mugello y Alemania, las gana él. Responder así, después de un error, es propio de un piloto de verdad. Fue entonces cuando me di cuenta de lo fuerte que era".
¿Quiénes serán tus rivales más duros en 2026?
"Tendré que vigilar a mi compañero de equipo Barry Baltus, luego a Dani Holgado y a David Alonso. Estos van fuerte. Pero el primer objetivo, repito, es volver a divertirme sobre la moto".